Se dice que hombre rico es aquel que es feliz con lo que tiene.Ese
mensaje parece estar más orientado a personas que a poco aspiran
o poco tienen.Uno de los patrimonios
más valiosos de una familia es la casa,difícilmente se puede pensar que alguien haga una inversión
más importante en su vida que esa;de hecho,la casa se convierte
en un símbolo palpable del nivel socio-económico de la familia,así
como también indica los gustos e incluso define el temperamento y
la personalidad del dueño.
Cuando el arquitecto se reúne con los dueños,comienza un proceso
muy especial:los propietarios deben abrirse por completo y mostrar
todas sus ideas,fantasías,ambiciones y su forma de vida.El arquitecto
es como un sastre:tiene que hacer una casa a la medida,pero no solo
lograr un grado de funcionamiento óptimo,planeamiento adecuado de
los espacios,cálculo del presupuesto y eficiencia en cuanto al consumo
de energía y bajo costo de mantenimiento;también tiene que satisfacer
aquellos aspectos intangibles se perciben al abrir la puerta y que aceleran
el corazón,de esos que le hacen sentir orgulloso de sí mismo.
Esta casa en Lima,diseñada por el arquitecto panameño Humberto
Echeverría Correa,cumplió su cometido desde que estaba en papel.
Sus dueños,una pareja joven de menos de 40 años,tenían como meta
realizar una casa que reflejara su entusiasmo por la modernidad;ya que,
siendo jóvenes y exitosos,encontraban en la expresión contemporánea
de la arquitectura un reflejo perfecto de sus almas.
“No es una casa común ”,dice el arquitecto Echeverría,“tampoco eran
una pareja corriente;por tanto,la propuesta tenía que ser diferente a
lo que usualmente se ve,no solo en Panamá,sino en Perú.Vengo del
trópico húmedo;nuestro trabajo en Panamá depende mucho del clima
que tenemos,de la idiosincrasia,del entorno verde y lluvioso que nos
limita e impone ciertas condiciones en la arquitectura;pero en Lima nunca
llueve y nada crece espontáneamente en ese suelo desértico limeño,hay
que sembrarlo y cuidarlo con mucha dedicación y esfuerzo ”.
La casa tiene un sabor tropical que también la hace diferente,los jardines entran en la casa,las paredes de vidrio templado no ofrecen resistencia alguna a la interacción con el exterior,la luz (la poca luz de Lima) entra
por todos lados dibujando sombras e inyectando vida a los espacios,las puertas se abren de par en par cuando el clima lo permite y las constantes actividades sociales de los dueños lo exigen;contar con
esa flexibilidad es tropicalizar la casa.“En Lima,las casas
tienden a ser cerradas,con gruesos muros;parece que
la función de la casa es la de proteger a los ocupantes
del exterior agreste,siento como que le temen al exterior,
o bien,le tienen un gran respeto ”.
La escalera de la casa es imponente tanto por fuera
como por dentro;sin embargo,denota un toque de
sencillez y honestidad.La estructura de acero a la vista,
ortogonal,dispuesta sin ninguna complicación,transmite
lógicamente sus cargas al suelo haciéndola claramente
entendible hasta al más neófito en estructura.Los
materiales que predominan son el concreto a la vista,
magistralmente manejado por la mano de obra peruana,
y el vidrio templado.“El concreto a la vista no es usual
en Panamá,no se sabe manejar adecuadamente ni es
comprendido por el común de las personas.Para mí,
es un material muy noble y honesto … emplearlo como
elemento estructural y como acabado a la vez es lo ideal
y lo más correcto que te puedes imaginar;también da
un toque de calidez al espacio (que consideramos muy
apropiado),más con la presencia activa y protagónica de
la estructura de acero que suele ser algo fría ”.
Uno de los lugares más especiales de la casa es la
cava,excavada en la tierra,a la cual se accede a travésde una escalera de caracol de acero inoxidable que
aparece solo cuando el piso de vidrio templado
de 1,50 m de diámetro es elevado con un sistema
hidráulico insertado en el tubo central de la escalera
de caracol.“Esto fue unas de las fantasías del dueño
mejor resueltas.Él es amante del vino,así que
acordamos que haríamos una cava espectacular.
La idea era contrastarla dramáticamente con el
resto de los espacios de la casa;quería hacer un
espacio apropiado para la actividad del vino,bóveda
de ladrillos pasteleros (rústicos),paredes y pisos
de ladrillos y madera envejecida,iluminación con
antorchas y candelabros;pero lo más importante era
el toque Inca que no podía faltar,deseaba que una de
las cuatro paredes de la cava fuera tratada con piedras
del Cuzco manejadas por artesanos cusqueños con
las técnicas antiguas y los detalles de la arquitectura
incaica de vanos trapezoidales.Quería que diera
la impresión de que durante la excavación de las
fundaciones aparecieron estas ruinas incaicas que
ya habían sido intervenidas por los españoles como
señal de dominio y sometimiento,luego nosotros la
encontramos y decidimos protegerla y acogerla dentro
del corazón de la vivienda,esta vez como señal de
respeto y admiración por ambas culturas ”.
Lamentablemente esta casa se encuentra en Lima,a tres horas y media de vuelo;
por ello deseamos compartirla de la forma más amplia posible con nuestros lectores
y destacando la labor de nuestros arquitectos panameños,que poco a poco están
demostrando que son capaces de exportar arquitectura.
“Todo fue un trabajo en equipo.Los mismos dueños fueron importantes protagonistas en
el proceso,pero me interesa dejar muy en alto la participación del arquitecto Godofredo
Méndez,de Perú,quien garantizó la ejecución del proyecto y con quien coordinamos
todos los detalles;igualmente,el arquitecto José Báez,miembro de nuestra firma ”.
Esta obra parece abarcar una dualidad de ambiciones muy humanas:la suntuosidad
y la modestia,que pocas veces son vistas de la mano … esto es Vivir Bien.