“Patrimonio Humano ”,un proyecto concebido por Paola Schmitt
y realizado con la colaboración de veintiséis artistas (fotógrafos,
publicistas y artistas plásticos),tiene por objetivo resaltar,por sobre el consabidovalor histórico y arquitectónico del Casco Viejo,aquel
olvidado valor humano que ha sido,en verdad,lo que ha hecho posible
que subsistieran estas edificaciones ruinosas y estos monumentos
históricos hoy tan apreciados y publicitados.
Cuando meditamos sobre los innumerables accidentes,como incendios o terremotos,que
obligaron a los habitantes de este viejo barrio de San Felipe a forjarse como hombres y
mujeres indómitos en su tenacidad,en su capacidad de resistir,de reconstruir y,también,
de superarse a través del tiempo;cuando rememoramos los controvertidos episodios
políticos o históricos que moldearon a sus habitantes,forzándolos a tomar decisiones que
dieron rumbo a la patria y exigieron cambios determinantes que habrán causado angustias
e inquietudes a quienes empeñaban en dichos cambios su futuro y su prosperidad;si
rememoramos estas historias humanas que resurgen entre ruinas de terremotos,que
reviven bajo los escombros de un incendio o que renacen entre tramas históricas y enredos
políticos,jugándose el porvenir y la vida,sólo entonces entenderemos el porqué de este
proyecto:“Patrimonio Humano ”.
La gente de San Felipe,bajo estas consideraciones,se transforma en el testimonio de
la existencia de una comunidad,la razón de su conservación en el tiempo y la fuente
siempre renovada de su desarrollo o evolución.La fuerza de las mujeres y de los hombres
que ahí vivieron y,aún hoy,aquí viven,ha sostenido,cual pilastra humana,esta estructura
arquitectónica que llamamos “Casco Viejo ”.
Por tanto,es la fuerza,el valor,la persistencia
de la gente del barrio lo que se conmemora
en este evento artístico,“Patrimonio
Humano ”,que es conocido,en arte,como
intervención urbana.Y busca,como toda
expresión del arte contemporáneo,llegar
a aquel público común que transita por
las calles o plazas de una ciudad,que
vive su rutina en esta ciudad o que disfruta
cotidianamente del espacio urbano.En
pocas palabras,es un evento dirigido a
todos por igual,sin excepciones.De ahí
que sea un proyecto que se exhiba en
calles y plazas,para que el transeúnte,el
público de paso,pueda asimilar las ideas
de los artistas o,más eficazmente,para
que pueda despertarse en este público,
gracias a esta intervención urbana,una
nueva sensibilidad.
Las intervenciones urbanas se convierten,así,en un proceso de construcción
y reconstrucción de la imagen de una ciudad o,como en este caso,de
un barrio.Son intentos que hacen los artistas,mediante su creatividad,de
intervenir en la vida cotidiana de otros,sea por su plasticidad o por su sentido
conceptual,logrando con su intervención que se asimilen espacios y actitudes
contemporáneas.
Un dato de sumo interés para el análisis de este proyecto es la característica
disimilitud de los participantes y colaboradores de “Patrimonio Humano ”,pues
se trata de un grupo selecto de veintiséis creadores que incluye a fotógrafos,
publicistas y artistas plásticos.Sus propuestas surgen como variantes
múltiples de estas diferentes actividades y podrán presentarse provocativas
e instigadoras,como en la publicidad;reales o críticas,subjetivas o poéticas,
como en la fotografía;o sutiles y humanamente reveladoras,como en el
mensaje del artista plástico.Una suma curiosa de identidades hermanadas
en un intento común:valorar en su dimensión humana a las mujeres y a los
hombres de este barrio.
Gracias a este proyecto de enfoque novedoso y contemporáneo,en este
enero de 2006,nos asomamos a un universo de conocimientos y sentimientos
artísticos que permiten al público en general y,más especialmente,a los
moradores de un barrio convivir con una nueva imagen,tal vez reveladora,
quizás intrigante,de su realidad.Al caminar por viejas y conocidas calles,
estas imágenes hacen reflexionar y sentir,en un evento cuya finalidad es
exclusivamente artística,en aquel sentido casi olvidado del arte que es
promover en quien lo aprecia una inagotable fuente de posibilidades reflexivas
y de valores sensibles,permitiendo que el transeúnte -ahora espectador-se
involucre con la vivencia del artista.