Boquete,también llamado el Valle de las Flores y de la Eterna
Primavera,ubicado en la región alta de la provincia panameña de
Chiriquí,comienza a sentir las pisadas de un gigante que sin duda
alguna transformará no solo su fisonomía,sino también su modus
vivendi:el turismo residencial.A tan solo tres años de haber hecho
nuestro primer especial sobre esta zona,el pequeño poblado en
el que campesinos,indígenas y demás residentes cohabitan con
la típica tranquilidad y rutina que ofrece la vida de pueblo,empieza
a sentir algo similar a la “fiebre del oro ”.
En sus calles siempre se vieron extranjeros:aquellos turistas
curiosos que venían a conocer este poblado caracterizado por sus
coloridas flores y orquídeas,su variedad de hortalizas y el aromático
café que se cultiva en las laderas de sus montañas.La diferencia
es que ahora muchos de ellos han venido para quedarse y otros
tantos aspiran a hacer lo mismo.No es sorprendente,si vemos que
Panamá,y sobre todo esta zona,se cotizó -según la Asociación
de Personas Retiradas de Estados Unidos (AARP)-entre los cuatro
mejores lugares para vivir en el extranjero.Aunque a primera vista
Boquete pareciera ser aún aquel pequeño pueblo,lo cierto es que
se está convirtiendo en el centro de atención de muchos.
Varios son los proyectos residenciales que están en construcción
y son el reflejo de que el turismo residencial empieza a tener un
importante impacto en la economía local,sobre todo por tratarse de
propiedades que brindan a su futuro propietario un alto estándar de
calidad vida,que probablemente muchos nunca podrán alcanzar en
su país natal.Por ejemplo,uno de los que se empieza a desarrollar
abarca casi 300 hectáreas,con un campo de golf de 18 hoyos y
un hotel con villas de lujo;otro cuenta con 160 hectáreas que se
desarrollarán en etapas;otro,además de las residencias,abarca un
club ecuestre,y otros más pequeños pero aún así significativamente
importantes,convertirán en realidad el sueño de más de un
extranjero:poder vivir con grandes lujos a precios relativamente
accesibles para ellos.
Pero,¿qué es lo que atrae a estos extranjeros y por qué consideran a
Boquete un lugar tan especial como para embarcarse en la aventura
de considerarla su nuevo hogar?Las respuestas que recibimos son
muy variadas:para la mayoría,el clima y la topografía del lugar tienen
un gran peso.Para otros,la tranquilidad reinante y la amabilidad
de los lugareños son el factor más llamativo;esto sin olvidar los
beneficios fiscales que obtienen los retirados e inversionistas.
Sorprende ver que también muchos jóvenes están echando raíces
en toda la zona.
En conjunto,tanto europeos como norteamericanos coinciden
en que su principal razón para emigrar a Boquete es huir de los
crudos inviernos a estos lindos parajes con clima primaveral y poder
disfrutar así de la vida,o al menos de algunos meses,en un clima
más benevolente,y darse los gustos que en su país,por el alto costo,
no podrían siquiera imaginar.Disfrutar de un apacible entorno que
les permita realizar múltiples actividades al aire libre,como el golf,el
tenis,las cabalgatas a campo traviesa,las caminatas,el canotaje y el canopy,por mencionar tan solo algunas.Los más
románticos hablan de las estrelladas noches que
en su contaminada ciudad natal no se pueden ver.
Algunos comentan que los relaja el sonido de ríos y
quebradas que cruzan el valle,y a otros les encanta
levantarse con el trinar de los pájaros.
Todo esto los aleja del monstruo de donde muchos
provienen:las megalópolis que con su estresante
ritmo y bullicio terminan disolviendo hasta el alma
del más férreo.Y es que quien no encuentre la
paz en medio de estos paisajes,ríos y montañas
ambientados con el trinar de las aves,difícilmente
lo encontrará en otro lado.Con tan solo abrir la
ventana del cuarto,se respira ya un aire fresco y
renovador,además del aroma característico de
aquellos lugares inmersos en la naturaleza.¿No es
esto lo que muchos buscan?
La famosa fiebre del oro dejó huellas en Panamá,
cuando surgieron ciudades como Colón,que en su
mejor momento cosechó la prosperidad de quienes
pisaron sus calles.Ahora pareciera que la fiebre
consiste en buscar un nido que brinde calidad de
vida y Boquete ofrece todo lo necesario para realizar
este sueño.
Fundado el 11 de abril de 1911,Boquete acogió a sus primeros pobladores,oriundos de
otros distritos,y también a emigrantes que venían de regiones tan lejanas como Suiza,
Yugoslavia,Suecia,Alemania y Norteamérica.La arquitectura de algunas casas refleja los
vestigios propios de aquellos moradores que plasmaron en su nuevo hogar trazos de su
entorno natal.Su abundante fauna y flora ha hecho que esta región sea muy visitada por
naturalistas,especialmente por observadores de aves;por ejemplo,muchos de ellos viajan
hasta aquí con la esperanza de ver,aunque sea por un instante,a los esquivos quetzales
de magníficos tonos escarlata y esmeralda (se han registrado más de 40 especies).Como
sea,el canto de aves es la banda sonora que se oye como un sutil telón de fondo en casi
todo Panamá.Ellas,tan variadas como coquetas,vuelan de rama en rama fertilizando los
frutales que abundan en la región.
El peculiar bajareque (llovizna menuda)mantiene una constante humedad que facilita el
crecimiento de cualquier espolón o semilla.Más arriba,se cultivan cebollas,zanahorias,
papas,lechugas,tomates y el abundante café,que adorna las laderas de las montañas
que rodean este valle.Importantes avances se han hecho en la región para concentrar cultivos y tecnologías que permitan ofrecer un
café de primera categoría:el gourmet.Muchas fincas cafetaleras incluso organizan giras turísticas en las que ofrecen una visita a la finca,
donde se muestra todo el proceso desde la cosecha hasta la elaboración final,terminando con una exquisita degustación.En cuanto a la
horticultura,los cultivos hidropónicos están también incursionando;lo que demuestra que poco a poco el valor y el provecho de la tierra
misma empieza a ser reconocido.
Ya sea que transite por la vía principal del pueblo o por sus alrededores,siempre encontrará aquí o allá campesinos e indígenas guaymíes,
recordándole que esta zona es en esencia una,donde el trabajo de campo prepondera sobre cualquier actividad.
Su fauna es privilegiada (en muchos lados se observa el tranquilizador letrero:“Prohibida la caza ”.Mientras que la exuberante flora viste los
paisajes con lirios,siemprevivas,agapantos,margaritas,hibiscus,hortensias,anturios,rosas,claveles,girasoles y orquídeas,ofreciendo un
fascinante espectáculo multicolor.De ahí nacen las celebraciones de la Feria de las Flores y el Café (en enero),y el Festival de las Orquídeas
(en abril).
Por otra parte,en el pueblo se encuentran ya restaurantes que ofrecen una variada cultura gastronómica,que va desde la americana,a la
italiana,la francesa,la argentina,la peruana y la mexicana,entre otras.Sentarse en un café a degustar los distintos aromas y sabores es
parte ya de la cultura de Boquete.A su alrededor,varios hostales y hoteles de pequeño a mediano tamaño ofrecen excelentes alternativas
de hospedaje,que satisfacen los gustos hasta de los más exigentes.
En resumidas cuentas,Boquete está literalmente “IN ” y sin duda es un sitio que tendrá un desarrollo exponencial..Queremos ser la voz de
todos aquellos que de una u otra forma se acercaron a nosotros para transmitir la inquietud de sus actuales moradores y que debe servir
como reflexión a quienes empiezan a poner su ojo en esta nueva tacita de oro.
Boquete y sus alrededores son
un lugar privilegiado,pero de un
delicado entorno y frágil economía;
por ello es importante evitar que,
queriendo sacar el mayor provecho
económico a cada metro cuadrado,
se termine devastando lo que
para tantos se ha convertido en
un paraíso para vivir.De la mano
de la especulación,va también la
urgente necesidad de impedir a
toda costa que quienes tienen un
mediano o gran poder adquisitivo
acostumbren a los lugareños a recibir
propinas que exceden el común
denominador,o a pagar precios
que no son los acostumbrados en la
región,ya que tarde o temprano esto
repercutiría en el sensible bolsillo
de los locales,quienes a la final
tendrán que cargar con una inflación
acelerada e innecesaria,como
ocurrió en Costa Rica.En resumen,
no olviden la razón por la que unos
construyen y por la que otros quieren
radicarse aquí:una vida tranquila,a
un costo accesible,en medio de una
exuberante naturaleza.