¿Qué hace de Nueva York una ciudad tan fascinante? Difícil de responder.
A muchos, las grandes metrópolis nos causan rechazo. Pero ésta, en
especial, tiene un atractivo que es difícil encerrar en un término. ¿Serán
de pronto sus contrastes?: ¿los modernos edificios y los antiguos; o sus
estrechas calles y amplias avenidas; o lo caótico y lo tranquilo; o sus
pequeñas tiendas y los inmensos almacenes por departamento; o sus
taxis que alumbran las calles mientras los caballos tiran las carrozas que
pasan al lado; o la multitud que corre de un lado para el otro mientras
otros descansan apaciblemente en los parques; o serán aquellas calles
atestadas de anuncios publicitarios y las que respiran a la vuelta con un
toque hogareño? Tal vez algo de todo esto y cada cosa en su medida
es lo que al final termina por componer y definir la cariñosamente
denominada “gran manzana”. Y es que no importa en qué plan venga
uno a esta ciudad, porque lo cierto es que aquí siempre hay algo qué
hacer, algo nuevo que ver, algo que en cada viaje nos muestra por qué
esta ciudad es inolvidable.
Asistir a un show en Broadway, visitar un museo, ir a una galería, cenar
en uno de los tantos y tan variados restaurantes, ir de compras, tomar
un bus de dos pisos para admirar la ciudad, viajar a las afueras, sentarse
en los parques a contemplar la paz que emanan sus lagos, abordar el
metro y tratar de comprender la sinergia de todas esas múltiples culturas
que conviven, desayunar en uno de esos restaurantitos que ofrecen un
aromático café y una repostería europea, pararse en mitad de un cruce,
levantar la mirada y ver cómo aquellos rascacielos parecieran tocar las
nubes, pasar por la zona cero y escuchar aquel sepulcral
silencio que nos recuerda la estupidez de la humanidad, cruzar
los puentes viejos o modernos que unen uno y otro distrito
mientras al fondo la tarde cae; ver el río Hudson que pareciera
llevarse tantos secretos a lo largo de su corriente… Nueva York
vibra y lo pone a uno a vibrar; de eso no hay duda. Y pocas
son las ciudades que dan esa sensación.
Dividida en cinco distritos -Manhattan, Staten Island, Brooklyn,
Queens y Bronx-, Nueva York alberga hoy día alrededor de
ocho millones de habitantes, para quienes la isla de Manhattan
late como el corazón de la ciudad. Levantarse en una
mañana de invierno, mirar a través del cristal y ver cómo los
copos de nieve caen lentamente, o ver amanecer en verano,
cuando los rayos del sol parecen devolverle a la ciudad esa
vitalidad después de la estación de invierno, son momentos
especialmente mágicos.
Por su cuadriculación, es fácil ubicarse. Uptown, Midtown,
Downtown, East Side y West Side son las direcciones que
terminan por definir en qué dirección transitar; y con la sencilla
nomenclatura, Nueva York se convierte en una ciudad amable
para recorrer, aun para quienes la vistan por primera vez. Para
conocer un poco el detalle de los distritos les preparamos una
pequeña guía:
Manhattan
Manhattan (o Isla de las Colinas) mide 21,5 kilómetros de
largo y 3,7 de ancho y es el distrito más importante de los
cinco que componen la ciudad. Se divide en tres sectores:
Downtown, Midtown y Uptown.
El Downtown es la parte más antigua de la ciudad, sede
del distrito financiero, con el New York Stock Exchange
(o Bolsa de Nueva York). Allí encontrará los barrios más
característicos de la ciudad, como Chinatown, Little Italy,
Soho, Tribeca o Greenwich Village.
El Midtown es la parte más turística del distrito, y donde se
encuentran la mayor parte de las atracciones de interés,
tales como el Empire State Building, el Rockefeller Center
y Broadway. Sus calles tienen la peculiaridad de estar
dividas en forma de cuadrícula, y numeradas de sur a norte
y de este a oeste, por lo que perderse en él es algo difícil.
No obstante, en caso de que esto ocurra, siempre podrá
acudir a la famosa Quinta Avenida, que divide la ciudad
en dos sectores y a partir de la cual encontrará cualquier
otra calle.
Por último, el Uptown es una zona de contrastes. En ella
están localizados algunos de los museos más importantes
de la ciudad, como el Museo de Arte Metropolitano, el
Guggenheim o el Whitney. Pero también encontrará dos de
los barrios más característicos de la ciudad: Harlem, ocupado
por ciudadanos de origen afroamericano, y el Spanish
Harlem, ocupado por ciudadanos puertorriqueños.
Brooklyn
Famoso por el hermoso puente que lleva su
nombre y que le une con Manhattan, Brooklyn
es el distrito más poblado de Nueva York y,
como tal, alberga gran diversidad de barrios,
cada uno con sus encantos propios. Entre estos
cabe destacar Brooklyn Heights, que ofrece
unas espectaculares vistas de Manhattan;
Williamsburg, donde conviven distintas culturas
con gran cantidad de galerías de arte y tiendas
artesanales; o Flabush y Mindwood, donde se
haya la mayor comunidad del mundo de judíos
ortodoxos fuera de Israel. En este distrito podrá
visitar el primer museo del mundo dedicado a los
niños, parques zoológicos, jardines botánicos y
acuarios de gran interés.
Queens
Bautizado así en honor a la reina Catherine de
Braganza, Queens es el distrito más grande de la
ciudad, además de ser considerado el dormitorio
de Nueva York, ya que está ocupado en su
mayoría por casas unifamiliares. No obstante,
en él podrá visitar gran variedad de museos,
tanto de arte como de ciencia y tecnología,
entre otras atracciones de interés: el estadio
del equipo de béisbol de los New York Mets o
el estadio nacional de tenis donde se celebra
el US Open.
Bronx
Situado en el norte de la ciudad, tiene fama de
ser el distrito más peligroso de Nueva York, a
pesar de que en realidad no es así, salvo la zona
sur. Este distrito destaca por sus parques, como
el Wildlife Conservation Park, donde se halla
el zoológico más grande del país; o el Jardín
Botánico de Nueva York, con cerca de 40 acres
de bosque. Es la sede del equipo de béisbol de
los New York Yankees, uno de los más conocidos
de la liga americana.
Staten Island
Para acceder a este distrito es necesario abordar
el Staten Island Ferry, que no sólo cuenta con las
ventajas de ser gratuito y estar disponible las 24
horas del día, sino que desde él se observan
unas vistas increíbles de Manhattan y de la
Estatua de la Libertad. Muchos son los sitios
que podrás visitar allí, pero destacan el Museo
de Arte Tibetano Jacques Marchais y el Museo
Garibaldi-Meucci.
¿Todavía no conoce Nueva York? Se pierde un
destino invaluable. Lo conoce, seguramente