Vivimos en un mundo
diseñado. Los urbanistas,
los arquitectos , los
diseñadores de modas,
los diseñadores gráficos, los
diseñadores industriales, son tan
solo algunos de los profesionales
que intervienen en la creación de ese
mundo que nos rodea. En la medida
en que los diseños sean acertados, se
disfrutan a plenitud; en el caso contrario,
se padecen.
Una de las profesiones que cada día cobra
mayor auge es el Diseño Industrial. En una calle
podremos encontrar, cuando ha sido adecuadamente
diseñada, los paraderos de buses, canecas para la
basura, postes de señalización, luminarias, bancas y
muchos otros elementos que componen el equipamiento
urbano.
En una casa se encontrarán los muebles, los
electrodomésticos, los aparatos sanitarios, los equipos de
sonido, floreros, cubiertos, y tantos otros objetos que han sido
diseñados. Nuestros automóviles, la silla de un avión, un equipo
de sonido y todo aquello que se convierte en elemento de uso diario:
con demasiada frecuencia se nos olvida que alguien se tomó el trabajo
y el tiempo para diseñarlo. Sin embargo, cuando debemos
escoger entre varias opciones,
generalmente el diseño es lo que
más nos atrae.
Preferimos una marca
o un modelo por cuanto el diseñonos parece más atractivo. Pensemos tan solo en la gran
competencia que existe entre las cámaras digitales por
lograr la preferencia de los usuarios. Dentro de un mismo
rango de funcionamiento hay una enorme variedad de
diseños. Y, siendo el funcionamiento casi igual, la decisión
final se toma con base en el diseño que más nos atrae.
Lo
mismo nos sucede con un equipo de sonido: dentro de
una categoría de precios y características, compramos un
diseño que de alguna manera nos seduce.
Un reloj de pulso, una pluma fuente, una raqueta de
tenis, un aparato telefónico o un maletín se escogen
generalmente por la misma razón: preferimos un diseño a
otro. El profesional que suele estar a cargo de este proceso
es el Diseñador Industrial.
Esta rama es cada día más importante y crece a un ritmo mayor que cualquier
otra disciplina. Hoy existen cerca de 4000 facultades oficiales de Diseño
Industrial y el número sigue en aumento. Esto se debe no solo al horizonte tan
amplio que ofrece, sino también por cuanto es una de las pocas profesiones
cuyo carácter es internacional por excelencia. Un diseñador Industrial de
Panamá puede estar elaborando proyectos para una firma británica que
tiene plantas de producción en la India y distribuye a nivel mundial. La firma
finlandesa Nokia, por ejemplo, contrata a diseñadores industriales en Chile,
con esos diseños produce en distintos lugares de Asia, y su mercado es
el mundo entero.
Otro aspecto muy interesante es su interacción con otras disciplinas.
Por ejemplo, en asocio con el campo médico se diseñan sillas de
rueda, instrumental, rótulas para articulaciones, elementos de terapia y
rehabilitación, prótesis de muy diversas clases, etc. En el campo de la
educación, desde juguetes infantiles hasta el mobiliario de una escuela;
en la industria automotriz, la imagen misma del vehículo es dada por
diseñadores industriales que han producido líneas inconfundibles como
las de Volkswagen, Fiat o Mercedes Benz. Y, así sucesivamente, se pueden
mencionar ciertas líneas y productos que de manera exitosa han logrado
convertirse en íconos del mundo del diseño: los computadores Apple, los
estilógrafos Montblanc, las sillas Barcelona, los Walkman de la Sony, son
tan solo algunos ejemplos.
El Diseñador Industrial combina en su quehacer diario los mundos del
Arte, la Tecnología y el Mercadeo. Su oficio le obliga a analizar desde los
materiales hasta los sistemas de producción y el almacenaje, hasta el
transporte, la exposición de un producto y la reacción del usuario ante él.
Es una persona con una enorme creatividad y un muy variado repertorio de
conocimientos, que ejerce a nivel internacional, y que puede desempeñarse
en grandes industrias o establecer la pequeña industria de garaje con la
misma facilidad.
Hay países que se identifican de inmediato con el diseño industrial: los
países escandinavos, Italia y Japón son grandes potencias en este campo.
No lo eran, pero se convirtieron en ellas sobre la base de valorar el diseño
tradicional y establecer centros de enseñanza para generar un lenguaje del
diseño que los distingue por sobre las demás naciones.
No debe confundirse
la necesidad de industrias establecidas para que puedan existir diseñadores
industriales; las industrias productoras pueden estar en el resto del mundo. Tampoco debe creerse que se requiera una larga tradición de diseño para
desempeñarse como diseñador; las referencias para su trabajo están en
otros países y los consumidores, muy probablemente, también lo estarán.
Es esta profesión una de las más importantes frente a los tratados de libre
comercio que se establecen entre regiones y naciones del mundo. Del
Diseñador Industrial se puede decir, sin temor a equivocarse, que es uno
de los pocos profesionales por definición; es de los pocos que encajan
en el concepto de globalización. Sin duda, los grandes acontecimientos
políticos que están borrando fronteras, darán mayor importancia a este tipo
de diseñador y lo requerirán cada vez con mayor urgencia. En el caso de
Panamá, por su clara vocación de enlace mundial, el Diseño Industrial es
una de las profesiones llamadas a complementar la actividad comercial y