Audi presenta un vehículo que marca la nueva supremacía en el
segmento de los SUV (Sport Utility Vehicles). El Audi Q7 conjuga
de manera soberana la deportividad y la versatilidad, una técnica
altamente desarrollada y el lujo de la clase superior.
Sobre el asfalto,
este vehículo deslumbra por unas prestaciones y una dinámica
de conducción característica de un deportivo, mientras que sobre
terreno redefine las posibilidades de esta categoría. Un vehículo que
desde el punto de vista óptico no hace de sus cualidades ningún
secreto, y cuya técnica hace honor a dicha reivindicación; sobre
cualquier tipo de superficie, bajo cualquier circunstancia.
Ya el diseño del Audi Q7 marca un nuevo estilo. Algunas de las
características de la dinámica típica de Audi son la bien arqueada
línea del techo y la relación especial entre la alta superficie de
chapa y la estrecha franja acristalada formada por las ventanillas. La
dinámica forma en punta de flecha de su frontal y la poderosa parte
trasera, con unos montantes D fuertemente inclinados, evocan la
silueta de un cupé. Elementos igualmente característicos del actual
lenguaje formal de Audi son la línea de cintura y la línea dinámica,
que definen la superficie lateral. El toque especial viene dado por
la pintura opcional para la carrocería en dos tonos contrastados.Existen once colores básicos para elegir, tres de los cuales son
exclusivos del Q7.
Con una longitud de 5.086 milímetros y una batalla de exactamente
3.002 milímetros (ancho: 1.983 milímetros / alto: 1.737 milímetros),
el Q7 se coloca a la cabeza de sus competidores en el segmento
SUV. Sus ocupantes se benefician de un exclusivo confort interior y
de una nueva dimensión en cuanto a variabilidad. El Q7 presenta
nada más y nada menos que 28 configuraciones para los asientos
y las posiciones de carga.
Sus tres filas de asientos ofrecen espacio para siete personas. En
la segunda fila, los asientos pueden regularse longitudinalmente de forma individual; es aquí donde los
pasajeros dispondrán del mayor espacio
para los pies de toda su clase. Las dos filas
traseras pueden abatirse hasta formar una
superficie completamente plana, de modo
que, en caso necesario, se dispone de una
zona de carga de 2.035 litros sin tener para
ello que sacar ningún asiento. Además, si
se utiliza como un vehículo de cinco plazas,
el Q7 dispone de un volumen de carga de
775 litros, todo un récord en su clase.
Para el lanzamiento del Audi Q7, los
clientes podrán elegir entre dos potentes
motorizaciones. El nuevo V8 de 4,2 litros de
cilindrada con inyección directa de gasolina
FSI tiene 350 caballos de potencia y par
máximo de motor de 440 Nm.
El diésel 3.0 TDI de seis cilindros dispone de
sistema common rail de última generación
e inyectores piezoeléctricos en línea. De
este modo es capaz de combinar una
elevada potencia de 233 HP y un par motor
de 500 Nm con un asombroso refinamiento
de marcha y una excelente economía de
consumo.
En ambas motorizaciones la transmisión de
la fuerza se lleva a cabo mediante el cambio
tiptronic de seis relaciones.
Como es natural, el equipamiento de serie
del Audi Q7 incluye también la tracción
integral permanente quattro. Su diferencial
central de tipo Torsen transmite la potencia
del motor a las cuatro ruedas tanto en
carretera como fuera de ella. De este
modo se consiguen los más altos niveles
de tracción y estabilidad lateral, condición
indispensable para obtener mejor dinámica
de conducción y seguridad en marcha. Este
concepto de tracción viene imponiéndose
desde hace ya 25 años; en más de dos
millones de vehículos y en innumerables
victorias de rally y competencias sobre
pista.
El Audi Q7 monta, como ya hiciera el Audi
RS4, el diferencial de tipo Torsen de última generación. Con él, la distribución de par
estándar se ha determinado en relación de
40:60 (adelante/atrás). Gracias a esto y a
un reparto casi igualado del peso sobre los
ejes, el conductor disfruta de una agilidad
aún mejor y de una precisión de giro que
se mantiene prácticamente libre de las
influencias del sistema de tracción.
Otro de los elementos que brilla por sus
cualidades multiuso es el tren de rodaje
del Audi Q7, que incorpora numerosos
componentes de aluminio y suspensión
independiente con brazos oscilantes
transversales dobles adelante y atrás.
La suspensión de muelles de acero y
la amortiguación de dos tubos también
han sido adaptadas para conseguir
unas características de conducción
deportivas y un gran confort incluso sobre
terreno montañoso. El posicionamiento
inclinado de la unidad trasera de muelles
y amortiguadores reduce la altura de
construcción, consiguiéndose así un mayor
espacio en la zona trasera del habitáculo.
El equipamiento de serie incorpora llantas
de aleación ligera de 18 pulgadas con
neumáticos de dimensiones 235/60 (ocho
cilindros: 255/55). Todas las versiones Q7
pueden equiparse opcionalmente con
ruedas en formato de 19 o 20 pulgadas.
El equipamiento opcional brinda la
posibilidad de montar la suspensión
neumática adaptive air suspensión (de serie
para el ocho cilindros). La combinación de
la suspensión neumática y del sistema de
amortiguación electrónicamente controlado
da como resultado una síntesis perfecta
de manejabilidad extremadamente
deportiva y un confort de suspensiones
extraordinario. La estabilización dinámica
del balanceo —de serie— reduce al mínimo
los movimientos de la carrocería sobre el
eje longitudinal.
La distancia variable con respecto al suelo
va de los 180 milímetros en la posición
de salida a los 240 milímetros en el modo
Lift; de este modo es posible atravesar
incluso los terrenos más exigentes. El modo
offroad, con una altura de la carrocería
de 205 milímetros y un ajuste adaptado
de la amortiguación, permite conducir
sobre terreno montañoso. Una de las
características más especiales relacionadas
con el confort viene dada por la posibilidad
de rebajar la altura del borde de carga: de
este modo resulta mucho más fácil cargar
objetos pesados en el maletero.
Pero la alta tecnología del nuevo Audi Q7
no se limita en absoluto a la transmisión de
fuerza y al tren de rodaje, sino que también
se encuentra en los dispositivos de control.
El Q7 incorpora de serie la innovadora
unidad de mando Multi Media Interface
(MMI), tan apreciada en los modelos A8
y A6, que puede ampliarse en dos niveles
con numerosas funciones adicionales.
A bordo de este SUV de altas prestaciones
podemos encontrar opcionalmente y de
forma simultanea varios e innovadores
sistemas de información al conductor,
disponibles por primera vez en un vehículo
de fabricación en serie. Hablamos de un
asistente para el cambio de carril a través
de radar, denominado Audi Side Assist;
del sistema de aparcamiento Audi Parking
System Advanced, con indicaciones
ópticas y acústicas, así como cámara para
la marcha atrás
El Programa Electrónico de Estabilidad
(ESP) incorpora numerosas funciones
adicionales, como el control de asistencia
para descenso en pendientes. Un modo
offroad adicional optimiza la capacidad
de frenado y la tracción sobre suelo con
gravilla. La función de estabilización de
tensión para remolques reduce el riesgo
que supone un balanceo del remolque
mediante la intervención puntual en el
sistema de frenos.
Con tantas ventajas, es un carro que no
solamente es digno de ser conducido, sino
que es un |