Ubicada en pleno mar Caribe, a veinte kilómetros de la costa
de Venezuela, Aruba mide treinta kilómetros de largo por nueve
de ancho, con un área de aproximadamente 184 kilómetros
cuadrados. Esta isla, de origen volcánico y marcados contrastes en
su fisonomía, atrae año tras año a miles de turistas de todas partes
del mundo. Sus hermosas playas y una vegetación bien cultivada
contrastan con su otra cara, desértica y llena de cactus. Tal vez
es esto lo que le da ese especial encanto, sin olvidar ese mar de
siete colores que cautiva hasta al viajero más experimentado. Su
población actual, de unos 100.000 habitantes, está compuesta por
una extensa mezcla internacional de gente de naturaleza agradable
y con entusiasmo por la hospitalidad. El arubeño moderno tiene
en general una mezcla de ancestros, incluyendo raíces indias,
africanas y europeas.
Los primeros habitantes de Aruba fueron los indios caquetios
de la tribu arawak. Se han encontrado restos de los primeros
asentamientos indios que datan aproximadamente del año 1000
a.D., así como también símbolos pintados aún visibles en rocas
que se encontraron en Fontein, Ayo y oros lugares. Los restos de
cerámicas pueden verse en el museo arqueológico. Algunos siglos
después, los primeros europeos llegaron a las orillas de Aruba. Se
cree que el explorador español Alonso de Ojeda llegó en 1499. Los
españoles esclavizaron prontamente a los indios y se los llevaron
a Santo Domingo (República Dominicana), donde los pusieron a
trabajar en las minas de cobre.
En 1636, tras la culminación de la guerra de los ocho años entre
España y Holanda, los holandeses tomaron posesión de Aruba
y permanecieron al mando por cerca de dos siglos. En 1805,
durante las guerras napoleónicas, los ingleses tomaron control
brevemente de la isla, pero fue devuelta a Holanda en 1816. Hoy
Aruba permanece bajo el domino holandés, aunque funciona
independientemente.
En 1824 la economía de la isla recibió un empuje gracias al oro y
al aloe, el cual fue introducido en la isla y floreció tan bien, que la
isla fue en su momento el mayor exportador del mundo. Pero la
auténtica prosperidad llegó un siglo después, con el establecimiento
de la refinería de petróleo de Lago, una subsidiaria de la empresa
Standard Oil Company of New Jersey (más adelante Exxon). No
obstante, debido a la reducida demanda de petróleo mundial y al
exceso de capacidad de refinamiento, Exxon decidió cerrar sus
instalaciones en 1985. La refinería de petróleo reabrió en 1991 bajo el
nombre de Coastal El Paso Oil Refinery Company. En 2004 la refinería
fue vendida a la empresa Valero Oil Corporation. El cierre de Lago
había sido un contratiempo económico para la comunidad de Aruba.
Ante el peligro de un aumento del desempleo, la isla redirigió todos sus empeños hacia la industria del turismo. El exitoso desarrollo del turismo
de la isla multiplicó por tres el número de turistas, subiendo de 206.747 en
1985 a 641.906 en 2003. En la actualidad, el turismo es el pilar principal
de la economía de Aruba y su rostro cambia continuamente, pues más de
cuarenta nacionalidades conviven y trabajan tranquilamente en la isla.
Qué hacer en Aruba
Ante todo, descansar la vista, porque los paisajes son preciosos; además de
la organización de la isla que, por su influencia europea, no deja de impactar.
El especial esmero que le ponen al aseo, sus calles y avenidas todas en buen
estado y el deleite de la vista tan especial hacia un océano que combina una
franja de colores turquesas que invitan a zambullirse. Por eso los deportes
acuáticos son el entretenimiento favorito de quienes visitan esta fascinante
isla de origen volcánico. Aquí buceo, snorkeling, snuba, seatrek, parasailing
o cualquiera de las gamas de surf son actividades cotidianas. Si desea salir
a navegar o pescar, también encontrará el paraíso a sus pies. Otros prefieren
simplemente echarse en la playa y, bajo las palmeras que las decoran,
disfrutar del espléndido y generoso sol que baña estas latitudes.
Quienes gustan de otras emociones pueden
rentar bicicleta, moto —incluso Harley Davidson—
,buggy o jeep para aventurarse en las entrañas
de la isla y explorar rincones poco concurridos
en un safari. Recuerde tomar la autopista que
une los extremos de la isla y de paso sentirá
cuáles son las ventajas de estar ligado a un país
europeo. ¿Prefiere el golf? También Aruba pensó
en usted, así que podrá ejercitarse en el campo
Tierra del Sol o en The Links.
Y, por supuesto, Aruba tiene mucho para ofrecer
en cuanto a las compras se refiere y cuenta
con artículos de gran variedad y escogidos con
especial esmero.
¿Sabe con qué otra ventaja cuenta la isla?
Que la noche es larga para quienes, como
los búhos, no concilian el sueño temprano y
les sobran energías. Si le gusta la salsa y el
merengue debe visitar el Mambo Jambo, Café
Bahía y Choose-A-Name. ¿Prefiere la techno?,
entonces vaya a La Fiesta y Muzika; pero para
una mezcla de todo y bajo un mismo techo,
Carlos and Charlie’s es el lugar para usted.
Por otra parte, si desea relajarse y disfrutar de
música en vivo visite Chaos, Scandals, Garuffa,
el recientemente inaugurado Soprano’s o uno
de los muchos bares que se encuentran en los
centros vacacionales.
Mejor dicho, cuando haya ido, verá por qué el
tiempo se pasa tan rápido que cuando empieza
a gozar de todo lo bueno, ya se ve empacando
la maleta para partir. El tiempo, con seguridad,
se pasa muy rápido. |