Considerado como el único bosque de las Américas situado en
los límites de una ciudad, el Parque Natural Metropolitano no solo
sorprende por su accesibilidad, sino también por la gran variedad
de animales que habita en sus 232 hectáreas.
Su bosque, caracterizado por ir de trópico húmedo a trópico seco,
cuenta con 284 especies de plantas y 322 especies de animales.
De las 950 especies de aves de Panamá, el 20% pueden ser vistas
en el parque Metropolitano; una proporción considerable que es
apreciada por todo buen observador de aves.
Con la colaboración de Ancon Expeditions of Panama, expertos
en el manejo de turismo ecológico, madrugamos a las 6:15 a.m.,
para encontrarnos en la garita del Prque Metropolitano, a escasos
cinco minutos del centro de la ciudad, para iniciar un recorrido muy
particular: subir a una de las dos grúas de construcción con las
que tan privilegiadamente cuenta Panamá para la observación de
flora y fauna desde las alturas. Mientras terminamos nuestro café
de bienvenida, ya tenemos el primer animal a la vista que, entre el
trinar de las aves y la suave brisa mañanera, descuelga de uno de
los enormes árboles de este parque como sugiriendo ¿y cuál es
la prisa?: el oso perezoso.
¿Qué tiene de especial esta gira, que la diferencia de cualquier
otra en la que el interés de uno pueda ser observar aves, otros
animales o flora? En 1993, el doctor Allan Smith, del Smithsonian
Tropical Research Institute, tuvo la idea de utilizar una grúa de
construcción adecuada con una canasta para el estudio de las
copas de los árboles del bosque. Fue tan exitosa su iniciativa que
permitió a científicos de todas partes del mundo observar en su
hábitat a muchas especies, que solo se encuentran en esas alturas.
Actualmente, alrededor del mundo hay doce de estas grúas:
Japón, Malasia, Guayana Francesa, Venezuela, Suiza y Australia
cuentan con una, siendo Panamá y Alemania los únicos países que poseen dos, y todas son dedicadas a
un sinnúmero de investigaciones que van
desde estudios climáticos, sensibilización
del ozono, pluviosidad, interacción entre
animales y plantas, respuestas a cambios
medioambientales, biodiversidad y muchas
otras actividades.
A las 6:30 a.m., al final del camino nos
espera nuestra grúa y mientras Edwin, el
conductor, enlaza la canasta a los cables
de la grúa, sabemos que en menos de
un minuto tendremos el privilegio de ver
el alba a 45 metros de altura, por encima
de todas las copas de estos enormesárboles. Las primeras palabras durante
nuestro ascenso son: “¡Wow… increíble!”
y cuando empezamos a ver alrededor,
contemplamos cómo el mundo bajo
nuestros pies adquiere otra dimensión.
Por radio hablamos con el operador de la
grúa para indicarle hacia dónde queremos
ir y qué deseamos ver: izquierda, derecha,
arriba y abajo, dando una sensación de ser
un gran barco “navegando” entre varias
especies de árboles como guarumos,
espavés, guácimos, ficus, corotus y varias
familias de bombacacias que llenan el
ambiente con sus fragancias y explosión
de colores.
Edwin nos acerca la canasta a unas
avispas que están polinizando la flor,
mientras Richard Cahill, Senior Naturalist
de Ancon Expeditions of Panama, con
sus vastos conocimientos de fondo,
nos explica la razón y la forma en que
las hormigas trabajan a estas alturas
en las copas de los árboles. Al fondo
cuatro tucanes perchados al vuelo nos
embelesan con sus colores mientras unos
monos tití corren entre las ramas. Como si el espectáculo no fuera suficiente, otro perezoso comienza a
moverse en lo más alto de un árbol a un paso no tan lento como
uno normalmente esperaría. Nosotros, en nuestra canasta, nos
seguimos desplazando para aquí y para allá, descubriendo un
mundo muy diferente al acostumbrado desde una perspectiva
nunca antes vista.
Hoy tal vez sabemos más del espacio y las profundidades del
mar que del dosel arbóreo. La mayor parte de la dinámica de los
bosques ocurre arriba, donde nosotros no la vemos. Es por eso
que grúas como éstas son tan valiosas para el mundo científico,
pues son la mejor forma de estudiar las relaciones entre la fauna,
la flora y el medio ambiente.
¿Quiere tener otra dimensión del bosque y su dinámica? Le
recomendamos esta gira, que cuenta además con excelentes
guías y un conductor de grúa dispuesto a llevarlo al rincón menos
pensado. Un agradecimiento a ellos y en especial a Richard
Cahill, por sus aportes y habernos enriquecido con sus vastos
conocimientos.
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