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Especiales

Panamá negro sobre blanco

 
 
 
 
 

¿Se ha usted preguntado por qué personalidades como Donald Trump posan sus ojos para lanzar, por ejemplo, en Panamá el proyecto Trump Ocean Club International Hotel & Tower, o por qué Carlos Slim Helú —el hombre más rico de Latinoamérica, según el más reciente ranking de Forbes— está haciendo inversiones millonarias en el istmo?

¿Todavía no le ha surgido la curiosidad por saber por qué hace dos años Panamá vio llegar una avalancha de inmigrantes, lo que hizo que muchos volvieran sus ojos sobre este magnífico país y se preguntaran si el rumor de que el istmo era el lugar ideal para vivir, retirarse o escapar al frío de los crudos meses de invierno de Canadá, Estados Unidos y Europa era cierto y no una más de las panaceas que el hombre busca siempre con desesperación?

La ola migratoria hacia Panamá empezó con unos cuantos recién llegados que se fueron radicando en este pequeño país centroamericano y que fue trayendo más personas con el paso de los meses. Ahora el fenómeno ha despertado la curiosidad de muchos otros, que acostumbrados a mirar con ojo avizor a los que saben dónde invertir, para mejorar su rédito con el mínimo riesgo y el máximo de ganancia, se preguntaron: ¿qué garantías ofrece a los magnates el istmo, para que no duden en invertir cifras tales como 220 millones de dólares en obras como el Trump Ocean Club Internacional Hotel & Tower, que será construido en la capital?

El análisis pone en evidencia con claridad meridiana algunas de las que podrían ser sus razones: desde la extradición del general Noriega Panamá, ha venido cambiando a pasos agigantados. Ahora goza de buena reputación en el tema de la seguridad, que ha ido mejorando con el arraigo de la democracia; esta opción de gobierno ofrece un ambiente político estable y seguro, muy diferente al de algunas naciones vecinas del sur. A esto se suma una política de puertas abiertas hacia la inversión extranjera, representada en beneficios fiscales, el dólar como moneda circulante, un sistema bancario sólido y de reconocida trayectoria, haciéndolo así un país interesante para los inversionistas en muchos aspectos.

En cuanto a la economía, el crecimiento de la misma, medido a través del Producto Interno Bruto (PIB), a precios de 2006, fue de 8.1%. El PIB real registró un monto de B/.15,141.9 millones, lo que representa un aumento de B/.1,137.1 millones respecto al PIB del año 2005. El 76% del PIB está representado por la Zona Libre de Colón y los servicios marítimos ofrecidos en el Canal de Panamá, que generan aproximadamente 1.000 millones de dólares anuales. Esta cifra se ve reducida si vemos, por ejemplo, que las cerca de 2.000 empresas establecidas en la Zona Libre de Colón -la segunda más grande del mundo- generan movimientos que sobrepasan los 11.000 millones de dólares al año.

Las actividades económicas de mayor relevancia fueron:

La construcción, con un crecimiento de 17.4%, como resultado del aumento de 17.4% en las obras de construcción y 16.5% en las construcciones por cuenta propia. Por su parte, la explotación de minas y canteras, apoyada por el dinámico desempeño de la construcción, creció en 16.2%. El transporte, almacenamiento y comunicaciones, que tuvo un crecimiento de 13.0%, impulsado por el transporte regular por vía aérea con 21.3%, las telecomunicaciones con 16.0%, la actividad ferroviaria con un crecimiento de 11.6%, las actividades canaleras con 10.9%, y las portuarias con 8.5%. La intermediación financiera, se incrementó en 12.8%, influida por la actividad bancaria y de las cooperativas, la cuales crecieron en 13.2%. Por su parte, la actividad aseguradora creció en 6.3%. El sector de hoteles y restaurantes, creció en 12.5%, influenciado por el incremento de la actividad hotelera en 14.8% y los restaurantes con 11.0%, debido al incremento del número de turistas y los gastos efectuados por estos.

La actividad de la Zona Libre de Colón, con 11.6 %. Otras actividades, que también mostraron un crecimiento importante fueron: la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 7.4%; la enseñanza privada con 6.3%; las actividades comunitarias, sociales y personales de servicios con 6.2% y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler con 5.3%. *(1)

Durante el 2006 el Centro Bancario Internacional generó transacciones por el monto de 45,101,227.49. dólares.

La tasa de desempleo total en el 2006 fue de 8.6%, la cual registró una disminución de 1.2 puntos porcentuales al compararla con la del 2005 que fue de 9.8%. Esta disminución se dio tanto en el área urbana como en el área rural.

Todo lo anterior permite concluir que no en vano Panamá es considerada la Suiza suramericana, porque ofrece garantías a largo plazo a los inversionistas y mueve sumas considerables de dinero por esta misma razón.

Asentarse en Panamá permite gozar de diferentes climas: para los que buscan un clima benévolo (.de 60 a 50.º), Fahrenheit es aconsejable que busquen morada en las zonas montañosas: Cerro Campana, Altos de Sorá o El Valle de Antón, Boquete, Volcán o Cerro Punta por ejemplo; si por el contrario son amantes del sol y del calor, el país brinda, además de la capital, muchas opciones para radicarse en zonas de exuberantes paisajes, ya sea en el litoral Pacífico o en la costa Caribe; en cualquiera de estas ubicaciones el costo de vida es más bajo de lo que normalmente están acostumbrados los extranjeros, contando con privilegios como tener lugares de habitación o recreo con vista a la playa, cerca de ésta o incluso en paradisíacas islas.

De cada recién llegado depende finalmente que el país no se sumerja en una escalada inflacionaria; si no respetan las costumbres y las tarifas localmente establecidas por considerarlas demasiado "baratas", se disparará un fenómeno inflacionario que ya empieza a hacer mella en la economía local.

Las caras no tan alegres de esta nación son el endeudamiento público; la deuda contractual del sector público ascendió a B/.10,485.5 millones al 31 de diciembre de 2006, reflejando un aumento neto de B/.217.3 millones, respecto al saldo al 31.12.2005. Si no se acata la recomendación del director ejecutivo del Fitch Ratings -quien el año pasado solicitó frenar el endeudamiento del Estado, dándole una calificación BB con perspectiva estable-, las consecuencias no tardarán en hacerse sentir en Panamá, considerando que el límite aceptable para Fitch es del 45%.

¿Podrán mejorar la economía los megaproyectos como la expansión del Canal de Panamá -con una inversión calculada en más de 5.000 millones de dólares en los próximos ocho años-, las millonarias inversiones en bienes raíces, la diversificación de la economía y el creciente turismo residencial, entre otros, y, junto con un manejo saludable de las finanzas por parte del gobierno, reducir el déficit fiscal? Esa respuesta nos la darán los años por venir; por ahora nos resta solamente buscar la manera de reducir el altoíndice de pobreza que aqueja al .6.5.% de la población; este índice es preocupante y aunque sea más que anunciado, parece un secreto a voces del que pocos quieren responsabilizarse; consecuencia de esta "ceguera colectiva" podría ser que el crecimiento del país en los años venideros se viera visiblemente retardado.

Históricamente, Panamá se ha ofrecido como un destino que ha recibido amablemente y con agrado a aquellos extranjeros que desean prosperar en estas tierras. Muestra de ello son las grandes colonias de hebreos, indostaníes, árabes, norteamericanos, griegos, españoles, colombianos, etc. que se han radicado en este país viniendo en pos de un sueño y han logrado realizarlo y crear exitosas empresas generadoras de empleo. Recuerde, sin embargo, que todo sueño tiene un costo, y aunque Panamá, comparado con muchos otros países latinoamericanos, tiene visos de paraíso, tenga en cuenta que cuando se emigra para establecerse en otro ambiente y en otras tierras, no se puede olvidar el hecho de todo puede ser muy diferente; al llegar a Panamá recuerde que el panameño tiene su manera de hacer sus cosas, un ritmo pausado distinto al del frenesí que a veces suelen traer los extranjeros; no pretenda imponer, dictar o establecer rutinas que resultarían onerosas y pesadas para el panameño, sepa tener en mente siempre que usted como extranjero es un “invitado en casa ajena”, y que por tanto la delicadeza y la educación entendidos como el respeto por el lugar que lo acoge son prioritarios. Como dice el proverbio: “Adonde fueres haz lo que vieres”; esto le facilitará el proceso de adaptación a las múltiples diferencias culturales y evitará roces y disgustos innecesarios para usted y los lugareños.

¿Qué le deparará el destino a usted si decide invertir o radicarse aquí? La respuesta está estrechamente ligada a su asertividad, su tesón, su paciencia, su capacidad de adaptabilidad y de sus conocimientos, porque Panamá es un país que aún tiene mucho por hacer y, si usted quiere, podría convertirse en un hacedor para prosperar en esta tierra prometida, donde la vida discurre serena y las oportunidades son de quien las sepa ver y trabajar.

 
*consulte más estadísticas en www.contraloria.gob.pa/dec
*(1) Fuente: Informe DESEMPEÑO DE LA ECONOMÍA PANAMEÑA EN EL 2006 expedido por la Contraloría General de la Nación
 
 
 
 
 
 
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Junio 2007, www.vivirbien.com