Patagonia: palabra que evoca viajes distantes y barcos de vela, glaciares y ventiscas, paisajes y lagos interminables de abarcar con la vista, Y en medio de la Patagonia está Bariloche, ciudad no distante de la frontera con Chile.
Bariloche es llamada la tierra de los lagos, tantos lagos entre claros, bosques y colinas, que destellan con sus colores oscilantes del verde al azul cristalino, dependiendo de las planas acuáticas que los pueblan. Un mundo de hadas, aparentemente quieto.
Con una economía basada en el turismo, Bariloche se enfocó en el turismo particular de los pescadores y los cazadores, que encuentran cómo dar curso a sus pasiones en estas tierras antiguas. Pero como no solo de caza y pesca vive el hombre, hay tal cantidad de tures para los amantes de la Naturaleza. Llamada el St. Moritz de Argentina, sus cimas sirven de marco a las exclusivas villas de Bariloche, de ambiente rico y sosegado, mientras que en las calles citadinas abundan las boutiques de las mejores marcas del mundo.
San Carlos de Bariloche ofrece entonces muchas alternativas. La arquitectura de estilo colonial erigida en el centro de la ciudad es una alternativa válida para quien ama más los paisajes citadinos que las excursiones más intensas. Sus calles muy bien cuidadas y la vegetación frondosa adornan una ciudad de porcelana, ideal para dar largos paseos disfrutando de los matices de un paisaje donde conviven lo moderno y lo antiguo.
Cada hotel, albergue y Bed and Breakfast están diseñados desde la óptica de incitar a la actividad: hay para escoger excursiones de todo tipo, desde el lago hasta la montaña. El Parco Nacional Nahuel Huapi extiende sus horizontes muy lejos de San Carlos de Bariloche: llegando un poco más allá se puede alcanzar el lago Puelo, trescientos kilómetros más al sur, en dirección de El Bolson, cerca del maravilloso valle del río Azu.
Si le gustan este tipo de excursiones, no dude en visitar Isla Victoria y el bosque Arrayanes: otra posibilidad no menos esplendorosa es El Huemul, bellísima isla lacustre en la que se puede pescar: existen además el lago Gutiérrez y Mascardi, caracterizados por una vegetación abundante a través de la cual se llega a la orilla de ambos lagos, con la ayuda de un guía local.
Aproveche y pernocte en la ciudad de Trelew, unos trescientos cincuenta kilómetros al sur de Bariloche, y allí visite el parque Nacional Los Alerces o la pequeña ciudad de Esquel, a orillas del lago, la Cascada de Los Cántaros ofrece una vista inigualable, majestuosa y audaz,
Podríamos seguir enumerando muchas más cosas bellas, cerca y en Bariloche, corazón de Patagonia, que permite llegar a tantos y distantes parajes, pero a veces es mejor dejar a la imaginación y a la fascinación del descubrimiento parte de todo este misterio, sin descorrer el velo que la curiosidad impele a abrir de par en par. |