Un hombre que jamás en su vida ha tocado un palo de golf se ideó un torneo que convoca a golfistas de todo el mundo en un escenario poco usual: Groenlandia. El nombre de su loca idea es Campeonato de Golf sobre Hielo y ya se ha consolidado como un atractivo turístico.
“Durante el campeonato el frío finalmente no importa mucho cuando te das cuenta de las maravillas que ofrece la naturaleza. Aquí se experimenta un sentimiento surrealista, como si uno estuviera en la superficie lunar o quizás en la película Superman, cuando Clark Kent vuela de regreso al planeta Kriptón”.
El frío del que habla el golfista Jack O’Keefe no es cualquier frío: son en promedio 50 grados bajo cero. La superficie surrealista tampoco es cualquier superficie: es la extensa llanura de Groenlandia y más exactamente de la ciudad de Drambuie, donde cada año unos veinte golfistas, tal como el norteamericano O’Keefe, se dan cita para participar en una competencia insólita: el Campeonato de Golf sobre Hielo.
Sólo el viaje hasta Groenlandia hace que el evento valga la pena. Para cualquier golfista encontrarse allí, a 600 kilómetros del Círculo Polar Ártico, pensando en la posibilidad de dar sus mejores golpes sobre la fría superficie, rodeado por gigantescos icebergs y esculturas forjadas en hielo por la naturaleza, representa la mayor de las aventuras. Porque aquí no se trata simplemente de acertar en los hoyos o mejorar el swing, sino además de enfrentar las condiciones que impone el entorno.
“En el golf sobre hielo todo hace referencia a la supervivencia ―dice el golfista Tom Ferrell―. Es manejar los elementos, acoplarse a un ambiente diferente al de los campos verdes en los que solemos jugar y compartir esta aventura con una cantidad de amigos provenientes de los países más diversos”. Tan diversos que incluyen a Alemania, Holanda, Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Sudáfrica… Es más: el ganador del torneo de este año, realizado en marzo pasado, fue Jason Cunningham, un hombre proveniente de Australia, país muy distante de los gélidos vientos del Ártico.
Campo de contrastes
Si bien el Campeonato de Golf sobre Hielo de Drambuie nació en 1997, como producto de una estrategia de mercadeo de un habitante de la población (Arne Neiman, el hombre que se ideó el evento para atraer más turistas a la zona), lo cierto es que esta práctica no es nueva. Incluso se sabe que se ejecutaba desde el siglo XVII. Prueba de ello es una pintura del holandés Aert van der Neer (1603-1677), en donde se ve a un grupo de jugadores con sendos palos de golf en sus manos, intentando introducir una bola dentro de un hoyo en el hielo, sobre un canal congelado en Holanda. En aquellos días el juego era denominado kolven.
Por tanto, la idea de la gente de Groenlandia no es novedosa, pero sí excéntrica. Después de todo resulta interesante ver un campo de golf que no es verde sino blanco. En contraste, las bolas que ruedan de un lado a otro no son blancas sino de color naranja. A esto debe añadirse el factor del ‘movimiento’ del terreno, ya que cualquier variación climática, como un calentamiento acelerado de la atmósfera, puede cambiar la topografía del lugar, hacer la superficie quebradiza o ubicar obstáculos (por lo general gigantescos icebergs) donde antes no existían.
Ya una vez sucedió uno de estos imprevistos. Ocurrió en 1998, cuando paradójicamente hizo un excelente clima ―ideal para cualquier otro torneo de golf―, que obligó a cancelar el evento. Normalmente, cada diciembre las aguas de la región se congelan, creando una superficie de terreno de unos cien kilómetros cuadrados, con un espesor de hielo que alcanza el metro de altura. Según se va creando esta superficie, inmensos icebergs son capturados por las aguas congeladas.
En esa ocasión en particular, en Groenlandia hizo más calor del habitual, algo que ocurre cada cuarenta años aproximadamente. Debido a este fenómeno climático la capa de hielo sólo alcanzó los diez centímetros de espesor y nunca hubiera podido soportar a los deportistas. A pesar de este inconveniente, en los nueve años de vida que tiene el torneo sólo se ha presentado una vez.
De los quince participantes que acudieron al primer Campeonato, la cifra hoy asciende a veinte, que es el número máximo permitido. El máximo handicap permitido a su vez es 36. Entre los fanáticos de esta aventura figuran nombres de gran reconocimiento en el golf internacional: en 1999 acudió Ronan Rafferty, calificado como Golfista Europeo del Año en 1989. En 2002 participaron tres jugadores del Challenge Tour, otro jugador del Buy.com Tour de Estados Unidos (anterior PGA) y una más del Futures Tour que también participó en el LPGA Tour.
Hoy, el Campeonato de Golf sobre Hielo en Drambuie, que sólo se realiza durante dos días al año debido a las condiciones del clima, es reconocido en el mundo entero. Se realiza en la isla más grande de la Tierra, Groenlandia, y constituye una oportunidad única para disfrutar de los diversos paisajes que ofrece el lugar, en donde pequeñas formaciones de color (las casas de sus habitantes) contrastan con la blanca inmensidad. Ese es el único vestigio de la presencia del hombre, salvo por la visita anual de los aficionados al golf que rompen con la rutina de estas gélidas tierras. |