“El V8 Vantage es el automóvil más exitoso en la historia de Aston Martin”. Con estas palabras, Ulrich Bez, CEO de la marca, dio a conocer el más reciente modelo diseñado por la compañía inglesa, que llega para sumarse a su ya larga tradición de vehículos deportivos ligados al lujo, al buen gusto y, por supuesto, a las aventuras de James Bond, el agente secreto inglés que lo ha tenido como su vehículo de cabecera en más de veinte de sus películas.
Ulrich Bez hizo su afirmación con conocimiento de causa. Después de todo sabe de sobra que la principal característica del V8 Vantage radica en la excelencia de su máquina, la cual fue sometida a un gran número de mejoras con el fin de garantizar a los antiguos y nuevos usuarios un automóvil confortable pero también de vanguardia.
Es por esto que a primera vista el V8 quizá no ofrezca mayores diferencias frente a sus hermanos de marca: el DB7 y el Vanquish. Pero una vez la mirada trasciende esa primera impresión y se adentra en los aspectos mecánicos, el modelo bien pronto se encarga de descubrir sorpresas variadas a los curiosos.
La primera de ellas es su motor V8 totalmente renovado, que no se hace presente en ningún otro modelo de la casa Ford. Está fabricado en aluminio, es atmosférico y cuenta con una cilindrada de 4,3 cc. Su distribución es por doble árbol de levas en la culata y cuatro válvulas por cilindro. ¿Esto qué significa? Sencillo: que puede dar 385 cv de potencia a un régimen de 7.300 rpm. También que está en la capacidad de alcanzar con facilidad los 288 km/h, y una aceleración de 0 a 96 km/h en 4,7 segundos. Y eso, señoras y señores, es potencia. A estos beneficios se suma una reducción del 13% en las emisiones de CO2, lo cual es una buena noticia para el planeta.
Otra propiedad del motor V8 es que cuenta con un cárter seco, lo que protege la máquina ante posibles problemas de lubricación cuando se presenta una fuerte aceleración lateral. De igual manera se le han agregado un nuevo cigüeñal, pistones ligeros, mayores válvulas de admisión y otras mejoras en el sistema de lubricación.
Más allá del motor, el V8 Vantage ofrece una transmisión de seis velocidades, manual en el caso de la versión coupé y automática Sportshift en el modelo convertible. Adicional a esta característica, es más ligera, tiene un mejoramiento en el tiempo de inserción, control de estabilidad y permite reducir el esfuerzo del pedal del embrague, lo que garantiza una mayor comodidad y suavidad en la conducción.
En cuanto a la suspensión, ésta ha recibido los ajustes necesarios para garantizar un mejor comportamiento del vehículo a baja velocidad y una mayor estabilidad al momento de acelerar. La suspensión delantera cuenta con muelles un 11% más firmes, mientras que a la trasera se le hizo la misma mejora pero tan sólo en un 5%. Como compensación, se le dotó con amortiguadores Bilstein de serie. Cierra la gama de mejoras la dirección, la cual fue ajustada para que respondiera de manera óptima a las nuevas características mecánicas del automóvil, y garantizara al conductor maniobras precisas y directas.
Estas sorpresas del Aston Martin V8 Vantage, como las hemos denominado, le garantizaron a la máquina los mejores comentarios en el Salón del Automóvil de Frankfurt. Su diseño, a pesar de que no fue intervenido de una manera radical, tampoco pasó inadvertido. Primero porque se mantiene fiel a la línea clásica y única de la marca. Y segundo, porque ésta realizó una jugada maestra que le ha funcionado muy bien en el pasado: se asoció con un reconocido diseñador de modas para que le imprimiera su sello personal al vehículo.
El elegido fue Kilgour de Savile Row, quien le aportó al V8 Vantage el color de la pintura exterior, inspirado en el tono Moring Fost presentado en su más reciente colección. También dejó la huella de su espíritu creativo en el interior del automóvil al aportar su color Midnight Blue a los asientos de cuero, y a la consola las formas redondas que ha convertido en su sello de marca. Sin lugar a dudas Kilgour quedó bastante satisfecho con el resultado de su aporte, ya que utilizó al Aston Martin V8 Vantage como el compañero de sus modelos en pasarela, al presentar su colección Primavera-Verano en París.
Para los asistentes al desfile esta fue toda una novedad. Con seguridad para el automóvil no lo fue. Después de todo para estar en la capital de la moda, rodeado de mujeres hermosas, viviendo a todo lujo y siendo protagonista de las más diversas aventuras, el Aston Martin V8 Vantage no necesita a Kilgour; para eso tiene a James Bond, agente secreto al servicio de su Majestad.
El V8 Vantage en pocas palabras
Diámetro: 4,3 metros de largo; 1,8 metros de ancho y 1,2 metros de alto. Es más pequeño que un Ferrari 430 (4,5 metros de largo) y que un Porsche 911 (4,4 metros de largo).
Peso: 1.570 kilos.
Motor: V8, de 4,3 cc.
Potencia: 385 cv a un régimen de 7.300 rpm.
Lugar de fabricación: Gaydon, Reino Unido. Los motores se fabrican en una planta de Colonia, Alemania. |