La imagen de Peter O’Toole enfundado en su traje blanco y cabalgando por el desierto en la película “Lawrence de Arabia”, es una clara referencia a la percepción romántica que se tiene en Occidente sobre la vida en estos parajes ardientes, donde los jeques se erigen como amos y señores de palacios soberbios, cargados de los lujos más extravagantes y de incontables secretos.
Ese mundo fantástico, dominado por tradiciones ancestrales, misticismo y opulencia, y que quedó plasmado en las historias de “Las mil y una noches”, hoy en día también está al alcance de la mano de los viajeros ansiosos por vivir una experiencia diferente. Y es posible conocerlo como huésped del Palacio Umaid Bhawan, que se levanta en la zona más alta de la ciudad de Jodhpur, en India.
Empecemos por aclarar que este es un palacio de verdad. Fue construido entre los años 1927 y 1944 por el Maharajá o gran rey Umaid Singh, abuelo del actual Maharajá de la ciudad. Él ordenó la edificación de su impresionante fortaleza como una manera de generar empleo entre su pueblo, que por esa época atravesaba una angustiosa hambruna. El resultado de esos quince años de trabajo fue un palacio soberbio, con 347 habitaciones y 26 acres de jardines, considerado aún hoy como una de las grandes residencias del mundo.
En 1977 una parte de la propiedad fue reservada para la familia real, mientras que otra fue destinada a un museo y un hotel de lujo: el Palacio Umaid Bhawan, en donde es posible disfrutar de la experiencia exótica de Oriente con las comodidades propias de Occidente.
Para dar vida al hotel, la cadena Taj Hotels (operadora del lugar) tuvo buen cuidado de respetar las virtudes arquitectónicas de la propiedad. De ahí que sus huéspedes puedan apreciar ese juego constante que logró el arquitecto Henry Lanchester entre las influencias de Oriente y Occidente, gracias al cual le fue posible obtener logros tan impresionantes como la gran cúpula de 105 pies de altura que domina el edificio, muy propia del Renacimiento, y las torres en arenisca que hablan de las tradiciones del clan dominante en la zona: los Rajput.
De igual manera, la cadena hotelera dotó a las diferentes áreas del hotel con una decoración que evoca tanto el estilo art déco de la primera mitad del siglo XX, como la idiosincrasia, pasiones y gustos de los grandes reyes que habitaron el palacio.
Este propósito es claro en las habitaciones del hotel. La Suite Maharani, por ejemplo, recibe a quienes se hospedan en ella con un gran mural grabado en vidrio negro que representa a la diosa Kali. Superada esta primera impresión, la vista puede detenerse en otros detalles del espacio como su salón privado, el gran comedor, el baño tallado de una sola pieza de mármol rosado italiano o la vista que se ofrece desde el balcón del Fuerte Mehrangarh, uno de los atractivos turísticos más importantes de la ciudad.
La Suite Maharajá, por su parte, recibe este nombre precisamente porque correspondía a las habitaciones privadas del gran rey. De ahí que su ambiente tenga un fuerte acento masculino, en donde hacen presencia los murales que retratan leopardos africanos, tigres y caballos. Todo esto enmarcado por detalles singulares como las lámparas tipo antorcha que ambientan la habitación, o el bar secreto que se oculta en el gran salón.
La Suite Royal tiene unas características muy similares, con la ventaja adicional que ofrecen sus balcones, desde los cuales es posible apreciar en las mañanas a los pavos reales que pasean tranquilamente por los jardines del hotel.
La misma riqueza y opulencia se hacen presentes en los restaurantes del palacio-hotel. Son tres: el Risala (nombre que en español significa caballería), cuyos muros están decorados con cuadros que evocan a los lanceros de Jodhpur que vencieron a los turcos en Haifa, en 1918. En este lugar el paladar se deleita con especialidades de la comida hindú, acompañadas por una selecta cava de vinos nacionales e importados. En el café Pillars se ofrece un menú más ligero, acompañado por la hermosa vista que se tiene desde allí de la ciudad y los jardines del hotel. Por último, el bar Trophy da la oportunidad de degustar un coctel, un vino o una cerveza, a la vez que se sigue con la mirada algunos de los objetos que reflejan los gustos de los grandes reyes por la caza y la pesca.
En estos restaurantes son famosas las cenas temáticas, gracias a las cuales los huéspedes pueden experimentar el espíritu misterioso y romántico de las noches árabes. En ellas los meseros lucen los atuendos típicos de la región, caracterizados por sus hermosos turbantes y sus trajes multicolores. A la vez, frente a los ojos de los comensales se suceden una serie de espectáculos, que incluyen desde música y danzas hasta desfiles de caballos y automóviles lujosos.
Con tales características, no es de extrañar que el Palacio Umaid Bhawan sea seleccionado como el escenario perfecto para una boda romántica y exclusiva. Sin ir muy lejos, la modelo Elizabeth Hurley lo escogió para realizar en él su matrimonio con Arun Nayar. Ellos, como tantas otras parejas de enamorados, quisieron tener como telón de fondo para su historia de amor este lugar majestuoso, que les garantiza a sus visitantes experiencias dignas de la realeza.
Palacio Umaid Bhawan
Jodhpur – 342006, Rajasthan, India
Teléfono: (91-291) 251 0101
ubpresv.jodh@tajhotels.com
www.tajhotels.com