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El Caribe by Oscar de la Renta
 

Hoteles

El Caribe by Oscar de la Renta

 

 

El Caribe by Oscar de la Renta
El Caribe by Oscar de la Renta
El Caribe by Oscar de la Renta
 

Hoteles hay muchos, pero uno en donde cada espacio evoque el estilo elegante y clásico de uno de los diseñadores más reconocidos de todos los tiempos, sólo existe en el Caribe. Se encuentra en República Dominicana y responde al nombre de Tortuga Bay.

Encontrarlo es muy fácil. Tan sencillo como dirigir sus pasos hacia Punta Cana, rincón turístico que en las últimas décadas ha sido asociado con las palabras “descanso, lujo y buen gusto”. Justo allí, en un terreno con 6.000 hectáreas, se encuentra esta comunidad que, si bien está abierta al servicio de sus huéspedes, no ha perdido su carácter privado y selecto.

Tan privado y selecto que en su área de influencia se levantan las villas del cantante Julio Iglesias, reconocido por su amor hacia la buena vida, el bailarín Mikhail Baryshnikov y el diseñador Oscar de la Renta, quien estuvo a cargo del diseño y la decoración de las quince villas (de una, dos, tres o cuatro habitaciones) que conforman el resort. Su mano prodigiosa se puede apreciar en todos los rincones. Él le dio a cada residencia el aspecto y las comodidades que implementó en su propia casa, siguiendo los lineamientos del nuevo lujo minimalista.

Es así como cada ambiente es generoso en los espacios y exquisito en los detalles, incluyendo funcionales cocinas, cine en casa, lencería bordada con el logo del famoso diseñador, además de enormes y suntuosos cuartos de baño decorados con piedras coralinas y dotados de jacuzzi. El Hotel Tortuga Bay cuenta con un lujoso spa y un centro de acondicionamiento físico para practicar yoga, reiki y tai chi.

El complemento perfecto para el lujo interior son los espacios exteriores. Empezando por los 8.000 metros de playa que se extienden frente a las terrazas de las residencias y que ofrecen un espectáculo incomparable, en donde la arena blanca y el azul del Mar Caribe compiten en franca lid por acaparar la atención de quien los observa.

Si este paisaje no es de su agrado ―francamente, lo dudamos― existe otra opción excelente: deleitarse con las extensas áreas verdes del campo de golf, diseñado por Tom Fazio y P.B. Dye, quienes tuvieron la inteligencia de adecuar el terreno de manera tal que en ningún momento los golfistas perdiesen de vista la majestuosa panorámica del Mar Caribe.

Sibarita como es, Oscar de la Renta quiso que en su hotel también tuviera presencia la buena mesa. Y lo ha logrado con una serie de restaurantes, entre los que se destaca La Yola, en la Marina del hotel, donde es posible observar la rica variedad de la vida marina a través de los paneles de cristal del piso: maravilloso espectáculo que puede compararse con lo que ocurre en la mesa, cuando el chef dispone sobre ella una selecta variedad de mariscos, preparados con maestría.

Si prefiere una velada más informal, siempre tiene la alternativa de comer en El Grill o en La Choza. El primero es un restaurante en la casa club de la playa, especializado en mariscos y ensaladas. El segundo, a la orilla del mar, ofrece comidas rápidas y es el favorito de los niños.

Si bien las instalaciones del resort son de primera línea ―Oscar de la Renta no acepta nada menos que la excelencia― quizá lo que más enamora a sus huéspedes es el servicio. Y un buen servicio se hace evidente en las nimiedades. En el personal VIP que espera a los visitantes en el Aeropuerto Internacional Punta Cana no sólo con el fin de trasladarlos hacia su alojamiento, sino también para ayudarlos con su proceso de inmigración.

De igual manera, resulta de fina elegancia la presencia solícita de un mayordomo en la villa, quien se encarga de desempacar su maleta tan pronto llega y empacarla nuevamente al momento de su partida. En el intermedio, él tiene a su cargo el proceso de check in y check out, el lavado y planchado de su ropa e incluso el lustre de sus zapatos. Cierra el ciclo el servicio de niñeras, quienes no se limitan a cuidar a los pequeños sino que los hacen partícipes de las actividades que se desarrollan en el Carrusel de los Niños, un club exclusivo para los huéspedes entre los cuatro y los doce años de edad, que incluye concursos, deportes de playa, clases de pintura y otros planes dirigidos a los más jóvenes de la familia.

Por supuesto, disfrutar de tantas atenciones, sumadas al estilo de vida que Oscar de la Renta ha impuesto en el Tortuga Bay, tiene un precio. Cualquiera de estas villas puede ser suya durante sus próximas vacaciones. Sólo debe invertir, según el tamaño de su residencia privada, desde 785 hasta 2.210 dólares la noche. Un precio por demás justo cuando se trata de vivir como los grandes.

Hotel Tortuga Bay
Reservaciones: (809) 959 2262
reservationstb@puntacana.com
www.lhw.com/tortugabay