En el nuevo Maserati Gran Turismo se delatan el amor y la pasión que sus fabricantes le han impreso. Tiene la tecnología de un automóvil de competición conjugada con un toque de exquisitez, muy propio de los vehículos de gama alta desarrollados por Pininfarina, empresa ícono en el mundo del diseño automotriz.
Antes de dar pie a su nuevo modelo, la marca tomó como punto de partida las opiniones de los amantes y propietarios de los súper autos. A partir de allí se dio a la tarea de diseñar un vehículo que reuniera lo mejor de los dos mundos: el feeling y las sensaciones a flor de piel que caracterizan a los autos de competición, junto con la comodidad, seguridad y alta tecnología desarrolladas en los automóviles de gama alta.
Este es el antecedente que dio origen al Maserati Gran Turismo, enmarcado por sus creadores en la categoría de los Sport Cruiser, ya que a pesar de su gran tamaño y espacio interior no deja de ser un verdadero auto de competición cuando se le invoca. Prueba de ello es su motor de 4.2 litros, ocho cilindros en V y 405 caballos de fuerza, creado por Ferrari.
A él se suma una transmisión totalmente nueva: caja automática de seis velocidades diseñada en conjunto con la alemana ZF, empresa pionera en el desarrollo de estas unidades inteligentes de última generación. La acompaña la palanca selectora, la cual ofrece la posibilidad de operación manual, de manera tal que el conductor puede bajar o subir los cambios a discreción. Esta acción igualmente es posible mediante las paletas que hay detrás del volante, al mejor estilo de los automóviles de la Fórmula 1.
El delicado balance del Maserati es mejorado aún más por la suspensión Skyhook, desarrollada por la marca, la cual evita que el carro se agache en la parte trasera al acelerar y se hunda en la zona delantera al frenar, brindando más comodidad y control en ambas situaciones. Además, esta suspensión reacciona al toque de un botón que, al activarlo, la vuelve más rígida y hace los cambios más largos. Al desactivarlo, el automóvil regresa a su condición original de cambios cortos, lo que incrementa la economía en el consumo y hace la amortiguación más suave.
Los frenos del Maserati Gran Turismo también tienen lo suyo. Sus grandes discos son propios del auto de competición y a la vez brindan gran seguridad activa en situaciones cotidianas. Miden unos asombrosos 330 mm de diámetro, con pinzas delanteras de cuatro pistones y un poder de frenado increíble. Por supuesto, no puede faltar el EBD, es decir, la distribución de poder de frenado electrónico.
Hasta aquí el automóvil de competición. Es hora de ingresar al siguiente mundo: el de la exquisitez y el estilo que sólo Maserati puede brindar, y que se hace presente desde el mismo exterior, con su frente agresivo y su estilizada área trasera, adornada con 96 luces LED que brindan una alta visibilidad. Similar efecto logra el interior del vehículo, que una vez empieza a rodar envuelve al conductor con suntuosidad, suavidad y lujo.
El espacio interior tiene algunas curiosidades dignas de mencionar. Entre ellas se encuentran las seis bolsas de aire, los anclajes ISOFIX para montar las sillas de los niños, y un sistema de sonido multimedia diseñado de manera exclusiva por BOSE para el Gran Turismo, el cual incluye una memoria de 30GB para almacenar toda su música sin las molestias de estar conectando el iPod o cambiando de CD.
Vale la pena destacar también los controles del radio en el timón, el freno de estacionamiento electrónico, los sensores de distancia (opcionales), el monitor que controla la presión de los neumáticos, y el sistema antirrobo con sensor de movimiento y mando a distancia.
Otro dato interesante y que muchas veces se deja de lado es el concepto de exclusividad del vehículo, el cual eleva su precio. Pero, ¿qué hace a un automóvil verdaderamente exclusivo? En primer lugar, las pocas cantidades que se realizan de su modelo. Maserati, por ejemplo, dispone alrededor de 6.000 unidades anuales para todo el planeta. Otro factor a considerar es su fabricación. El Gran Turismo es un auto acabado a mano. Por supuesto, aquellos que han visitado la fábrica dirán que hay robots involucrados en el proceso; es cierto, pero sólo se utilizan con propósitos de perfección milimétrica que escapan a la capacidad humana. Este detalle brinda la confiabilidad, seguridad y duración del vehículo.
Otra característica de un modelo verdaderamente exclusivo y único es su capacidad de personalización y aquí ninguna otra marca europea supera a Officine Maserati. También son determinantes los proveedores que suplen los materiales de fabricación. En el caso del Gran Turismo es Poltrona Frau ―el fabricante italiano de muebles de cuero más exclusivo del mundo― el que aporta las pieles del interior, muy suaves al tacto, y con una gran variedad de colores y combinaciones. En cuanto a la madera, esta es la misma utilizada en los afamados botes clásicos Riva, lo que garantiza una durabilidad y vistosidad casi eterna.
Así pues, en Maserati todo es posible, incluso conjugar las virtudes de dos mundos en apariencia opuestos. Si está dispuesto a pagar y a esperar, no dude en llevarse uno de los 6.000 Gran Turismo listos para rodar por el mundo. La experiencia rendirá frutos y satisfacciones, más allá de cualquier expectativa que usted tenga.
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