| Lo subjetivo de todo. Claro, en parte hay realidades, pero por otro lado cuánto dependen de cómo las afrontamos. Está el hijo del barrendero. Ese que supuestamente tiene tan pocas probabilidades de surgir. Pero, ¡oh!, mírenlo, llegó a graduarse de Harvard. ¡Imposible! ¿Cómo lo hizo si su padre era un “simple barrendero”?
Subjetivo diría yo, es gran parte de lo que vivimos en el día a día. Ahora muchos medios hablan de crisis, y aunque tras ella hay una realidad, también es cierto que todo depende de cómo lo miramos, cómo lo enfrentamos, cómo continuamos y cómo no nos dejamos abatir. La vida está llena de altibajos y si recordamos que en otras latitudes muchas abuelas, abuelos, madres y padres tuvieron que sobrevivir a extensos periodos de guerras, sometidos además a aquellos crudos inviernos, no será ésta denominada “crisis” la que acabe con el mundo. Así que ánimos, estamos lejos de llegar al final y, por el contrario, podemos aprender mucho de estos momentos y continuar para adelante. La palabras crisis, éxito y fracaso no deberían existir en el lenguaje, ni mucho menos en el diccionario. Más bien debieran ser reemplazadas por el término “experiencias” y así todos podríamos avanzar con más tranquilidad y con menos temor a que el “coco” del éxito o del fracaso se nos aparezcan.
¡Disfruten de la vida, que nada dura para siempre! |