Sobre el mar caribeño y deleitosamente celeste entre la Costa Arriba de Colón y la
Comarca de Kuna Yala, se erigen las cabañas del hotel Coral Lodge, un complejo
turístico que, en palabras de su propietario, David Wroughton, atrae la atención de
quienes buscan un ambiente exclusivo e interacción con la naturaleza.
Siendo una fusión perfecta de cultura y recreo, llama la atención constante de turistas
locales, además de europeos y norteamericanos, que buscan conocer los atractivos
silvestres del istmo. Para llegar a este hospedaje, se puede tomar un avión desde el
aeropuerto de Albrook hasta El Porvenir, cabecera de la Comarca de Kuna Yala, donde
el staff del hotel lo espera para ofrecerle un recorrido por las comunidades kuna más
cercanas, seguido de un picnic estilo gourmet al aire libre.
El complejo abarca siete hectáreas, cuya acogedora y elegante edificación resalta
los elementos característicos de la arquitectura tropical: cabañas espaciosas que
se erigen sobre el mar, hamacas que se mecen con la brisa marina, cubiertas para
disfrutar del Sol y techos de pencas inspirados en las viviendas kuna. Sus cabañas
son una combinación de estilos rústicos y sobrios que, además de comodidad y
relajación, ofrecen lujo y privacidad. Cada una se encuentra equipada con jacuzzi y
fino mobiliario de ratán.
La posada, inaugurada informalmente en 2004, ofrece a sus
visitantes la oportunidad de despegarse de la vida mundana
y entrar en contacto con el medio ambiente. Quizá por ello, el
sitio se ha convertido en un destino ideal para las parejas que
prefieren disfrutar del romanticismo de sus rojos atardeceres
y el lugar perfecto para profesionales que buscan un entorno
de tranquilidad y bienestar.
Para los amantes del mar, hay actividades como el kayaking
por diversos canales y bahías de mangle, además del buceo,
snorkeling y un recorrido por la reserva coralina de Cocuyé,
un arrecife catalogado por el Instituto Smithsoniano como uno
de los más variadas del mundo, accesible a solo diez minutos
en lancha desde el hotel. Igualmente, hay senderos naturales
para quienes prefieren hacer caminatas por tierra firme. Según
su propietario, el complejo busca desarrollarse de forma
armoniosa con su entorno natural. Para este mes de noviembre,
esperan poder inaugurar un centro de buceo y más adelante
tienen planificado crear una zona de protección ecológica para
atenuar los problemas de tala en los bosques.
El hotel ofrece una atención hogareña y una cocina expresiva
que combina elementos típicos de la gastronomía panameña
salpimentados con toques asiáticos y de fusión internacional. Su
chef, el peruano Renzo Alcántara, juega con algunas delicias frutales
para crear platillos interesantes como amojábanas chiricanas al
pesto condimentadas con albahaca fresca y mayonesa picante, o
langostinos crocantes con quinua, fritos con una salsa de ají amarillo
a la naranja y puré de papas al ajo confitado.
Coral Lodge puede presumir de ser uno de los destinos locales que
más han llamado la atención de varios políticos y otras personalidades
locales. Wroughton opina que quizá las cabañas marinas son el imán
que los atrae. “Nosotros creemos que su ambiente melancólico y
novelesco le da cierta luminosidad que, al anochecer y acompañado
con uno de los cócteles de Alcántara, |