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Abriendo
Puertas
Por: KJ Comrie
 
 
 

El sol se levanta revelando el imponente mar cuyas tonalidades, verde-turquesa en sus orillas y cobalto profundo en el horizonte, figuran como musas de esta vivienda. De espacios amplios y líneas bien definidas, sus grandes ventanales y paredes austeras otorgan luminosidad a sus ambientes. Esta especie de halo genera frescura y descanso, y al mismo tiempo conduce al visitante a apreciar su mejor atractivo: la naturaleza.

La precisión de sus formas interiores, muy cuadrangulares y evidentemente contemporáneas, impregna el sitio deun aire juvenil. No obstante, la delimitación detallada de sus espacios conserva ese aire de romanticismo e intimidad novelesca propio de las casas de playa. Su decoración, en contraste, busca llevarnos a la esencia de lo natural con mobiliarios modernos, curvos, en gamas azuladas y con pequeños jarrones en tonos cálidos que recrean el ambiente marino que lo rodea.

El verdor tropical también tiene protagonismo. En la cocina y en los dormitorios define sus atmósferas frescas y silvestres, ya que define el punto focal de estas piezas como si se tratara de un lienzo artístico. El pasillo amplio y níveo, decorado apenas con una serie de pinturas terracota y ocre, parece evocar una puesta sol.

En su exterior la residencia adquiere dimensiones más sedosas que emulan las formas curvas de la costa. La terraza color arena exhibe una piscina de azulejos en juegos de celeste, cuyas curvaturas se extienden hacia el horizonte. Esta alberca juega con arcos y ondulaciones que simulan el oleaje marino y reviven sutilmente la visión arquitectónica de Gaudí y su interpretación de la naturaleza.

Esta casa, un modelo ideal para el reposo, se erige de manera presumida y coquetea con rincones reservados y novelescos, rodeada de árboles y heliconias que le dan colorido al lugar.

De noche, las luminarias resaltan sobre la inmensa oscuridad y delinean los senderos exteriores del hogar. Todo está callado, solo se escucha el oleaje imperecedero y el soplar del viento. El científico Pascal tenía razón cuando decía que “la naturaleza tiene perfecciones para

demostrar que es una imagen de Dios”. Estar aquí es simplemente un instante de plenitud.
 
 
 
 
 
 
Teléfonos: (507) 214-4207 / 214-6720
Octubre 2006, www.vivirbien.com