Imagine una ciudad donde puede desplazarse a pie, pues la distancia máxima al punto de trasporte personalizado más cercano no supera los doscientos metros; una ciudad donde las vías peatonales cubiertas y las calles estrechas crean un ambiente favorable para los caminantes; una ciudad pensada a escala humana, con cero emisiones. Suena casi a un pequeño paraíso, ¿no es verdad?
Esta es la propuesta del nuevo proyecto de Foster & Partners, una ciudad cero emisiones llamada Masdar, en Abu Dhabi, Emiratos Árabes. La ciudadela hace parte de un plan de desarrollo del gobierno árabe para promover el uso de energías alternativas, buscando implementar modelos de desarrollo sostenible en ciudades con una alta densidad poblacional.
Ideada basándose en el tipo de las tradicionales ciudades amuralladas, donde las calles son estrechas, las distancias son cortas y todos los detalles ayudan a minimizar el consumo energético, Masdar ofrecerá el lujo y el confort de cualquier metrópoli sin los grandes problemas de contaminación de las ciudades modernas.
Erigida sobre una superficie desértica de casi dos millones de metros cuadrados, en la primera fase se levantará una gran planta fotovoltaica alrededor de la cual crecerá la ciudad. Unida al aeropuerto y al centro de Abu Dhabi por una red de vías ya existentes y una nueva red ferroviaria que se creará ad hoc, no tendrá automóviles. Fuera de los muros de la ciudad, plantas de energía eólica y paneles fotovoltaicos garantizarán la autonomía energética de la ciudad, mientras que plantas alimentadas con calor geotérmico reducirán el uso de aire acondicionado en las edificaciones hasta en un 50%.
Masdar no es un proyecto aislado; junto a él está el proyecto de Dongtan, en la perla de Oriente: Shanghai, con una propuesta similar. Será un modelo ecosostenible (casi quimérico hoy pero quizá normal para las megalópolis del futuro), desarrollado en 86 kilómetros cuadrados, en el cual se espera que habiten unas 10.000 personas para el año 2010. Pero lo novedoso de esta propuesta es que toda la demanda energética habitacional, comercial, industrial y de trasporte se verá suplida por energías renovables: 60% de biomasa, 30% de plantas eólicas, 18% de paneles fotovoltaicos y 2% proveniente de la descomposición de los desechos de la ciudad.
Un modelo australiano
Otra propuesta planteada por un grupo de estudiantes de la Universidad de Sydney, dirigidos por Rafael Pizarro, es la de trasformar la zona de White Bay, cerca a Sydney, en el primer barrio autosostenible de Australia. Destaca de este proyecto la propuesta de vehículos muy pequeños guiados por GPS para moverse dentro de la ciudad y el uso de los techos de las nuevas edificaciones como superficies cultivables, como jardines colgantes (casi una pequeña Babilonia) que aumentarán las reservas alimenticias, reduciendo así el impacto ambiental y los costos del transporte.
Es un hecho que el ser humano necesita buscar la manera de desarrollar nuevas tecnologías y proponer soluciones alternativas a las ya existentes, si pretende seguir viviendo en un mundo habitable. Dentro de esta tendencia se ha hecho imprescindible la creación de políticas que favorezcan el desarrollo sostenible, de modo que se dé abasto a las cada vez más crecientes demandas de una población que se multiplica en progresión geométrica. Pero lo que no deja de sorprender es la increíble capacidad del hombre para encontrar soluciones que fusionen lo práctico y lo funcional con la belleza y la poesía de la forma expresada en conceptos vanguardistas. |