“Buscábamos un lugar donde hospedarnos en un ambiente íntimo y confortable, en el que cada detalle estuviera en perfecta armonía con su entorno y nos invitara a la contemplación de escenarios y culturas ancestrales. Como no lo encontramos, decidimos crearlo”. Así nació Awasi (“casa”, en idioma aymará). No se trata de un hotel tradicional, porque el objetivo es brindar experiencias de viaje memorables. Para lograrlo se basa en tres pilares: hospedaje, gastronomía y excursiones, destacando la cultura y la naturaleza del lugar, asegurando el confort, la intimidad y las preferencias de los huéspedes.
En Chile, muy cerca de Argentina y Bolivia, 1.670 km al norte de Santiago de Chile, Atacama (“Capital Arqueológica de Chile”) es el desierto más seco de la Tierra, un lugar de naturaleza dramática y gran belleza, de escenarios tan variados como sorprendentes. Allí, en la cuenca del río San Pedro, se encuentra el oasis de San Pedro de Atacama, testigo silencioso de los rigores del tiempo y del paso de antiguas culturas. Miles de años de transformaciones geológicas moldearon cordilleras, salares, lagunas y volcanes, bajo un intenso cielo turquesa, y rodeado de espectaculares paisajes en los que habitan especies únicas de flora y fauna. La zona tiene la magia del clima desértico de altura, con una marcada oscilación térmica entre el día y la noche (en todas las estaciones, llevar abrigo y traje de baño). Durante el verano hay lluvias ocasionales.
A pocas cuadras de la Plaza, la antigua Iglesia y el Museo, Awasi está inmerso en este oasis, en el casco histórico de San Pedro de Atacama (5.000 habitantes), que ha sido siempre el pueblo donde los viajeros se detenían en busca de agua, alimento, refugio y descanso. Para hospedar a quienes elijan vivir la experiencia del desierto se creó Awasi, una casa de piedra, madera y barro. Es un lugar único para contemplar la inmensidad, gozar con los detalles más simples y gratificar cuerpo y alma.
Awasi fue construido pensando en la intimidad y el confort de cada huésped, pero respetando el entorno natural, la cultura y el estilo de construcción local. Son ocho cabañas de piedra, adobe y madera, habitaciones con más de 50 m2, techos de paja que albergan espacios circulares, pisos de madera, sábanas de puro algodón, mantas de alpaca, sillones de lectura, amplios cuartos de baño que abren sus puertas a patios privados (con solarium y ducha al aire libre), espacios únicos diseñados para la relajación y el descanso reparador. Un sinfín de detalles que asombran a huéspedes difíciles de sorprender.
Las terrazas, rodeadas de árboles silvestres, decoran los senderos con un verde singular. De día, la sombra de techos de paja deja pasar una cálida luz matutina; de noche, los tenues faroles celebran la belleza de los cielos de Atacama. Un tranquilo día de lectura, un baño con sales de Atacama, una copa alrededor del fogón… lo importante es cuidar siempre la esencia de cada momento. Perteneciente a Territoria S.A., Awasi es un hotel boutique de lujo, no tradicional, centrado en la personalización y los detalles.
Con el objetivo de privilegiar la intimidad de los huéspedes, el restaurante no está abierto para quienes no se alojan en Awasi. El equipo, de cuatro profesionales que sólo cocinan para los 16 huéspedes que pueden alojarse, ha diseñado un variado menú que permite conocer nuevos aromas, texturas y sabores. El chef es Juan Pablo Mardones y la chef de pastelería es Maureen Jones. Se utilizan ingredientes que sólo se encuentran en la zona y que durante años han formado parte de la dieta autóctona (papas moradas, patasca, quinua y chañar). Todos los platos son acompañados por vinos y bebidas de alta calidad.
Todo es una aventura, en medio de volcanes, salares, lagunas y misteriosas quebradas. Atacama muestra las diferentes facetas de su increíble desierto, su geografía, su historia y sus aldeas, con tradiciones milenarias. Las excursiones son a la medida del más aventurero: el fiel caminante, el amante de las alturas, el que dura media hora tomando una foto y el que busca sorprenderse. Los huéspedes cuentan con un guía profesional, y un vehículo todo terreno para realizar estos paseos según sus preferencias. La flota de jeeps está preparada para las difíciles condiciones del desierto y de la altura, todos equipados con GPS y sistemas de comunicación, lo que permite circular en forma confortable por circuitos off road y acceder a paisajes exclusivos, operando siempre con la máxima seguridad.
Dada la limitada disponibilidad y la alta demanda que ha registrado el hotel, se recomienda hacer la reserva con al menos 5 meses de anticipación. Si bien se reciben huéspedes que sólo deseen alojamiento con desayuno sin exigir una estadía mínima, se recomienda que la visita sea no menor a dos noches, para poder escoger alguno de los programas que incluyen alojamiento, comidas, excursiones y transfers.
www.awasi.com