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Reservas Privadas
 

Medio Ambiente

Reservas de agua

 
por/foto Alejandro Balaguer.
     
 
La creación de la reserva hidrológica de Isla del Rey es un modelo de desarrollo sostenible en tiempos de crisis de agua en el mundo.

Se hace difícil pensar en un mundo sin agua, sobre todo en Panamá, donde las lluvias incontenibles se convierten en inundaciones de proporciones casi bíblicas, donde las calles parecen ríos y el agua en múltiples formas abunda como en pocos lugares de la Tierra. Aún sabiendo los estragos del calentamiento global, es necesario un ejercicio extraordinario de la imaginación para concebir un Panamá sin agua. Pero esta bendición de la madre Naturaleza no ha sido concedida a la gran mayoría del planeta, donde las sequías, el derretimiento de los polos, la devastación de los bosques y de los hielos han llevado a la humanidad a enfrentarse a un futuro nefasto.

Es que no es tema de ciencia ficción la sequía mundial, con su secuela de futuras guerras, hambrunas y sed. Así como tampoco lo es la retracción de todos los picos nevados y los glaciares ―como los Andes o los Himalayas― que surten del líquido vital a miles de millones de seres humanos.

El hecho es que el agua toma más valor en los últimos tiempos. Panamá es un mundo acuático, y seguirá siéndolo sólo si se conservan sanas las diversas fuentes de agua pura que ofrecen los ecosistemas tropicales formados por sus cuencas y sus árboles, que las protegen de la erosión y de la sedimentación: sinónimos de sequía y muerte.

Considerando este recurso panameño en un contexto mundial desastroso, la reciente creación de la Reserva Hidrológica Isla del Rey, la mayor de las islas del Archipiélago de Las Perlas y la segunda del país, que protegerá once cuencas hidrográficas con sus principales ríos y tributarios, en dicha isla, se convierte en un modelo ejemplar de gobernabilidad municipal que debería impulsar la creación de otras reservas hidrológicas a lo largo y ancho del país.

La nueva Reserva Hidrológica de Isla del Rey fue creada por el Consejo Municipal del Distrito Balboa y está ubicada en los corregimientos de San Miguel, La Ensenada, La Guinea y La Esmeralda. Comprende 9.822 hectáreas de terrenos estatales y privados, es un área boscosa, cuyo valor primordial es conservar la producción hídrica en cantidad y calidad adecuada para las actividades humanas y productivas de la región. Pero sobre todo, es un tesoro valiosísimo que irá incrementando su valor ante la crisis mundial de un planeta sediento.

Se hace difícil pensar un mundo sin agua, sobre todo en Panamá, donde las lluvias incontenibles se convierten en inundaciones de proporciones casi bíblicas, donde las calles parecen ríos, y el agua en múltiples formas abunda como en pocos lugares de la Tierra. Aún sabiendo los estragos del calentamiento global, es necesario un ejercicio extraordinario de la imaginación para concebir un Panamá sin agua. Pero esta bendición de la madre Naturaleza no ha sido concedida a la gran mayoría del planeta, donde las sequías, el derretimiento de los polos, la devastación de los bosques y de los hielos han llevado a la humanidad a enfrentarse a un futuro nefasto.

La nueva Reserva Hidrológica de Isla del Rey fue creada por el Consejo Municipal del Distrito Balboa y está ubicada en los corregimientos de San Miguel, La Ensenada, La Guinea y La Esmeralda. Comprende 9.822 hectáreas de terrenos estatales y privados, es un área boscosa, cuyo valor primordial es conservar la producción hídrica en cantidad y calidad adecuada para las actividades humanas y productivas de la región.

Es que no es tema de ciencia ficción la sequía mundial, con su secuela de futuras guerras, hambrunas y sed. Así como tampoco lo es la retracción de todos los picos nevados y los glaciares ―como los Andes o los Himalayas― que surten del líquido vital a miles de millones de seres humanos.

El hecho es que el agua toma más valor en los últimos tiempos. Panamá es un mundo acuático, y seguirá siéndolo sólo si se conservan sanas las diversas fuentes de agua pura que ofrecen los ecosistemas tropicales formados por sus cuencas y sus árboles, que las protegen de la erosión y de la sedimentación: sinónimos de sequía y muerte. Considerando este recurso panameño en un contexto mundial desastroso, la reciente creación de la Reserva Hidrológica Isla del Rey, la mayor de las islas del Archipiélago de Las Perlas y la segunda del país, que protegerá once cuencas hidrográficas con sus principales ríos y tributarios, en dicha isla, se convierte en un modelo ejemplar de gobernabilidad municipal que debería impulsar la creación de otras reservas hidrológicas a lo largo y ancho del país.

Pero sobre todo, es un tesoro valiosísimo que irá incrementando su valor ante la crisis mundial de un planeta sediento.
 
 
 
 
 
Teléfonos: (507) 214-4207 / 214-6720